• MARTES 18
  • de agosto de 2026

Editorial

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Fortalezcamos la prevención

“Las precipitaciones de estos días deben ser entendidas como una advertencia que llega a tiempo. La respuesta inmediata es necesaria, pero la preparación sostenida será decisiva ante futuros eventos de mayor magnitud”.

El Servicio Nacional de Meteorología e Hidrología (Senamhi) explicó que estas condiciones obedecen a una combinación de factores, entre ellos la presencia de la DANA Aníbal, la dirección de los vientos hacia la costa y el aporte adicional de humedad generado por el calentamiento de la temperatura superficial del mar. En Villa María del Triunfo, por ejemplo, las precipitaciones acumuladas durante agosto superaron los registros de El Niño Costero de 2023.

Los efectos han sido particularmente visibles en Lima Sur. Solo en Villa El Salvador, el colapso de desagües ocasionó inundaciones en calles y afectó a decenas de viviendas y centenares de personas. Ante esta situación, diversas entidades movilizaron cisternas, hidrojets, motobombas y retroexcavadoras para evacuar el agua y atender las zonas perjudicadas, mientras que los mismos ministros de Estado estuvieron coordinando las intervenciones a favor de la población perjudicada.

En este escenario, resulta pertinente la decisión del Gobierno de declarar en emergencia los distritos afectados de Lima Sur, así como regiones vulneradas por las precipitaciones. La medida permitirá agilizar la atención y la recuperación, así como facilitar una respuesta oportuna frente a las necesidades de las familias. Desde las primeras horas, se desplegó un trabajo conjunto entre el Ejecutivo, las autoridades locales, Indeci y otras entidades.

Atender los daños resulta indispensable; aprovechar lo ocurrido para reducir vulnerabilidades futuras lo es igualmente. La preparación frente a fenómenos climáticos demanda fortalecer sistemas de drenaje, proteger viviendas e infraestructura crítica, identificar puntos de riesgo y garantizar que hospitales, colegios y servicios esenciales estén en condiciones de continuar operando durante una emergencia.

También resulta valioso el uso de herramientas tecnológicas como el Sismate, empleado para advertir a la población sobre las condiciones meteorológicas adversas. Los sistemas de alerta temprana permiten que los ciudadanos adopten precauciones y demuestran que información oportuna y prevención deben avanzar conjuntamente.

Las precipitaciones de estos días deben ser entendidas como una advertencia que llega a tiempo. La respuesta inmediata es necesaria, pero la preparación sostenida será decisiva ante futuros eventos de mayor magnitud. Convertir esta alerta en prevención, coordinación y capacidad de anticipación constituye la mejor manera de proteger aquello que debe estar siempre en el centro de toda política frente a los desastres: la vida y la seguridad de los peruanos.