• MIÉRCOLES 19
  • de agosto de 2026

Editorial

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Perú liderará expansión regional

El desafío inmediato exige asegurar una ejecución eficiente del gasto, destrabar obras paralizadas y profundizar las reformas de simplificación administrativa

Las proyecciones que sitúan la expansión del producto bruto interno entre 3% y 3.4% para este año, con un techo cercano al 3.7% hacia 2027, reflejan más que números fríos: señalan la vigencia de una disciplina técnica que supo resistir tempestades.

El reto actual no reside únicamente en celebrar estas cifras, sino en transformar el vigor de la macroeconomía en una palanca de desarrollo inclusivo que llegue con eficacia a cada rincón del territorio nacional.

El verdadero motor de este dinamismo descansa en la tracción de la demanda interna, pilar central sobre el cual el titular del Ministerio de Economía y Finanzas (MEF), Elmer Cuba, sustentó el balance de la gestión pública.

Un repunte sostenido en la inversión pública y privada oxigena sectores decisivos como transporte, energía y saneamiento, reactivando proyectos que impactan de forma directa en el mercado laboral con la creación de más de 120,000 empleos formales en los últimos trimestres.

Cuando las importaciones de bienes de capital crecen a doble dígito y las familias recuperan capacidad de gasto, la economía abandona la fragilidad y entra en un círculo virtuoso donde oferta y demanda se fortalecen mutuamente.

Un aspecto central de esta etapa radica en la descentralización de la inversión no minera. Los proyectos agroindustriales, logísticos e inmobiliarios que hoy toman fuerza en el norte y el sur reducen progresivamente las brechas de productividad territorial.

A la par, la minería consolida su función estratégica: la demanda global de minerales vinculados a la transición energética asegura envíos constantes, sosteniendo un superávit comercial que prevé un saldo positivo en la cuenta corriente equivalente al 3% del producto bruto interno (PBI).

Si a esto sumamos el posicionamiento de productos como el arándano, la uva o el aguacate en mercados internacionales, se evidencia una canasta exportadora diversificada y altamente competitiva.

La moderación en los precios de los alimentos y la energía devolvió poder adquisitivo a la población. Esta convergencia pausada de la inflación hacia el rango meta brinda un margen de maniobra fiscal sobresaliente, respaldado por un bajo nivel de deuda pública y reservas internacionales sólidas.

Las perspectivas trazan una base firme sobre la cual edificar el bienestar colectivo. El desafío inmediato exige asegurar una ejecución eficiente del gasto, destrabar obras paralizadas y profundizar las reformas de simplificación administrativa.

Con prudencia fiscal, articulación entre el sector público y el privado, y una visión de largo plazo, el país tiene ante sí la oportunidad de convertir este horizonte favorable en un progreso tangible, formal y duradero para la ciudadanía.