• SÁBADO 22
  • de agosto de 2026

Editorial

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Estado y privados unen fuerzas

La verdadera resiliencia del país no depende únicamente de saber resistir a la fuerza de los elementos, sino de la solidez con la que las instituciones sepan coordinarse antes de que la emergencia golpee

Esta convergencia de voluntades demuestra que las emergencias no solo representan desafíos complejos, sino también la oportunidad de consolidar modelos colaborativos eficaces para proteger a la población y salvaguardar la infraestructura productiva.

La reciente mesa de trabajo de la Comisión Nacional de Gestión del Riesgo del Fenómeno El Niño (FEN) refleja un dinamismo institucional digno de resaltar. Los titulares de los ministerios de Economía y Finanzas (MEF), Elmer Cuba; de Desarrollo Agrario y Riego (Midagri), Marco Vinelli; de Defensa (Mindef), Rafael Belaunde; de Vivienda, Construcción y Saneamiento (MVCS), Mauricio Arnillas; junto con entidades técnicas como el Instituto Nacional de Defensa Civil (Indeci) y la Autoridad Nacional del Agua (ANA), recibieron la propuesta integral de los principales gremios del ámbito empresarial privado.

Esta iniciativa no se limita a un mero respaldo simbólico, sino que contempla el despliegue concreto de maquinaria pesada, motobombas, logística y asistencia técnica especializada.

Uno de los aportes de mayor valor radica en la optimización tecnológica destinada a la toma de decisiones técnicas. La creación de un tablero de control unificado permitirá mapear en tiempo real los recursos disponibles —sea maquinaria del Gobierno nacional, de las regiones o del sector privado— para cruzarlos con las necesidades de los puntos vulnerables.

Monitorear operarios, insumos y requerimientos logísticos evitará la dispersión de esfuerzos y asegurará que la ayuda llegue adonde más se necesite sin duplicidades inservibles con otras entidades.

Asimismo, la flexibilidad normativa propuesta por los gremios empresariales representa una vía de desarrollo clave para agilizar permisos en obras de cauces y carreteras.

La disposición fiscal de canalizar estas modificaciones normativas con celeridad refleja apertura para desatar nudos burocráticos que históricamente frenaron la tarea de prevención.

El liderazgo de los representantes empresariales, respaldado por la experiencia operativa de iniciativas como el movimiento Hombro a Hombro en crisis pasadas, garantiza una ejecución con probada solvencia técnica.

Sumar las capacidades del ecosistema privado a la planificación del Estado convierte la incertidumbre climática en una agenda de trabajo clara, ágil y transparente.

La verdadera resiliencia del país no depende únicamente de saber resistir a la fuerza de los elementos, sino de la solidez con la que las instituciones sepan coordinarse antes de que la emergencia golpee. Consolidar esta ruta de acción conjunta a largo plazo fortalecerá los cimientos de un Perú mejor preparado y técnicamente protegido.