• VIERNES 21
  • de agosto de 2026

Opinión

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Ciberseguridad: un desafío estratégico para las empresas


Editor
Julio Ramón

CEO de Moventi Perú


A puertas de 2027, este desafío cobra aún más relevancia. La adopción de inteligencia artificial, la automatización de procesos y la creciente digitalización están transformando la manera en que operan las organizaciones, pero también ampliando la superficie de exposición frente a amenazas cada vez más sofisticadas.

Según el Global Cybersecurity Outlook 2025 del World Economic Forum, el 47% de las organizaciones considera que los ataques potenciados por inteligencia artificial representan una de sus principales preocupaciones. Al mismo tiempo, los atacantes también están aprovechando estas tecnologías. 

Hoy es posible generar correos fraudulentos prácticamente indistinguibles de los legítimos, crear mensajes altamente personalizados o incluso replicar voces para engañar a colaboradores, clientes y proveedores. 

Dicho esto, la tecnología no es el único desafío. En el trabajo desarrollado junto a diversas organizaciones de distintos sectores, el factor humano continúa siendo uno de los principales puntos vulnerables por la falta de talento especializado, las brechas existentes en capacitación, la cultura de seguridad y la preparación frente a incidentes. 

Esta realidad, que limita la capacidad de muchas empresas para fortalecer sus estrategias de protección, se ve reflejada, según el mismo informe, en que dos de cada tres empresas reconocen tener brechas de talento en ciberseguridad.

Frente a este escenario, la pregunta ya no es si una organización será objetivo de un ataque, sino qué tan preparada estará para responder cuando ocurra. La diferencia entre una crisis controlada y una interrupción que afecte la continuidad operativa dependerá de la capacidad para anticipar riesgos, detectar amenazas y actuar con rapidez.

Por ello, la ciberseguridad debe dejar de verse como un componente técnico y consolidarse como parte de la estrategia empresarial. Las organizaciones que logren integrar seguridad, innovación y gestión del riesgo estarán mejor preparadas para competir en un entorno cada vez más digital, considerando que, en los próximos años, la resiliencia tecnológica será un diferenciador clave para el crecimiento y la sostenibilidad de las organizaciones.