• LUNES 24
  • de agosto de 2026

Editorial

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El Pacto Ético Electoral

La firma del Pacto Ético Electoral es un paso fundamental y un compromiso que todos los candidatos deben asumir para elevar el nivel del proceso y garantizar que el elector acuda bien informado a las urnas

Este acuerdo es de vital importancia porque, como en toda sociedad madura, se requiere garantizar un ambiente de paz a fin de que se desarrolle un debate verdaderamente alturado. Las propuestas de desarrollo deben prevalecer siempre sobre los ataques personales, las amenazas y cualquier descalificación por motivos étnicos, de género o edad. Resulta lamentable que ciertos candidatos y militantes o simpatizantes, en medio del fervor electoral, dediquen más tiempo y energía a atacar sistemáticamente a sus adversarios que a destacar la viabilidad de los planes de su agrupación.

El respeto irrestricto hacia las instituciones electorales es otro pilar para sostener este clima pacífico. Los procedimientos empleados por los organismos se sustentan en normas jurídicas diseñadas para dotar de transparencia a la campaña. Por ello, si un postulante discrepa de los resultados, su obligación ciudadana es utilizar los canales formales de apelación del propio organismo, absteniéndose de recurrir a la violencia verbal, la coacción o cualquier otro tipo de amedrentamiento.

Asimismo, el pacto ayuda a cimentar una sana confrontación de planes de gobierno, indispensable para combatir frontalmente la demagogia. Urge desterrar la nociva costumbre de plantear promesas grandilocuentes sin sustento técnico ni respaldo económico. Esta irresponsable actitud daña profundamente la democracia al sembrar un ambiente de frustración y desengaño en el ciudadano; un daño que no solo afecta al candidato ganador, sino que tambi´´en corroe la credibilidad de la propia democracia.

En la actual era digital, la desinformación sistemática constituye un arma política nefasta que debe ser erradicada. El uso de la inteligencia artificial, las fake news y la manipulación a través de deepfakes logran engañar a los electores por su hiperrealismo, bajo costo y alcance masivo. Todo esto logra distraer y degradar gravemente el verdadero debate en la arena política.

De igual forma, el documento exige un manejo responsable de los recursos. Las agrupaciones deben transparentar el origen de sus aportes y rendir cuentas claras ante la autoridad, evitando cualquier asomo de financiamiento ilícito.

La firma del Pacto Ético Electoral es un paso fundamental y un compromiso que todos los candidatos deben asumir para elevar el nivel del proceso y garantizar que el elector acuda bien informado a las urnas el 4 de octubre.