• DOMINGO 23
  • de agosto de 2026

Deportes

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Driulys Rivas es una de las principales cartas de triunfo

Amor por el judo

La exponente nacional trabaja sin descanso para llegar a las olimpiadas Los Ángeles 2028.

Paso a paso, Driulys se gana un espacio en el judo nacional. Sus triunfos no pasan desapercibidos, como los que tuvo en el Gran Prix y Open Panamericano Lima 2026, disputados en el Polideportivo 3 de la Videna, donde alcanzó las medallas de bronce y plata, respectivamente, en la categoría -52 kilos.

Estos últimos registros se complementan con los que ya logró en 2025, cuando alcanzó el segundo lugar en el Open Panamericano en el Coliseo Dibós. Todas estas cosechas fortalecen su espíritu de cara al futuro.

La exponente nacida en el Estado de Bolívar, en Venezuela, entrena a diario y sin tregua porque es una convencida de que el trabajo y la disciplina son las fórmulas certeras que le permitirán alcanzar ese gran objetivo de llevar los colores peruanos a los Juegos Olímpicos de Los Ángeles 2028.

“En un par de años quiero cristalizar mi sueño olímpico. Sería algo emotivo e importante para mi carrera deportiva, sé que estoy en el camino correcto y ahora, con el apoyo de la campeona sensei Onix Cortés (Cuba), tenemos plena confianza en nuestros objetivos”, sostuvo la mejor judoca peruana del último IJF Tour Lima 2026.

Rivas se toma un tiempo para aclarar a quienes creen que posee la nacionalidad peruana por los años que lleva en el país, sin saber más sobre de su vida. “Mucha gente piensa que tengo la nacionalidad peruana por los años que vengo compitiendo. Nací en Venezuela, en el estado de Bolívar, que es una parte bonita y que llevo en mi corazón, pero mi madre y mis abuelos son peruanos y por ese lado tengo la nacionalidad”, precisó.

También confesó que tuvo la oportunidad de representar a la nación llanera porque su padre, nacido en ese país, es actualmente entrenador de la selección venezolana junior de judo. “Hace 13 años mi mamá decidió venirse definitivamente a vivir al Perú, y donde vaya ella, yo voy a su lado”, enfatizó.

La relación con el judo nació cuando Driulys Rivas tenía apenas cuatro años, en Venezuela. Su amor por esta disciplina marcial japonesa fue impulsado por su madre, quien vivía enamorada del deporte y la comenzó a llevar a las clases iniciales.

Su optimismo ante el buen presente del judo nacional es evidente y la lleva a pensar, con certeza, que este deporte comienza a despegar.

“Siento que hemos crecido como deportistas y como equipo. Sobre todo, en los últimos tiempos, mientras uno compite el resto de compañeros apoya desde las tribunas, hay bastante comunicación y eso nos ayuda”, acotó.

“Siento que la presidenta de la federación, María Martínez, nos apoya bastante y nos respalda. Siempre está pendiente de los deportistas porque nos visita en los entrenamientos en el dojo”, puntualizó.

Driulys, de 21 años, no se duerme en sus laureles y se prepara para el futuro, porque sabe que después del deporte la vida debe continuar, ciclo que tendrá que afrontar con una profesión. “Estoy estudiando en la universidad la carrera de ingeniería de sistemas. Entreno temprano, voy a estudiar y nuevamente vuelvo a prepararme; es una rutina y esfuerzo diario”, reveló la carta principal de medalla del judo peruano para los Juegos Panamericanos en Lima 2027.