Cultural
Se ha cuestionado que su versión de La odisea haya tenido un elenco heterodoxo.
Sin embargo, por su talento y por la fuerza narrativa de su fuente, esos detalles no distraen de la trama.
El cineasta ha sabido llevar el filme a sus propias obsesiones. Como en otros títulos suyos, vemos personajes en los que la identidad depende de lo que recuerdan, olvidan o creen recordar.
Asimismo, apreciamos cómo el protagonista se enfrenta a fuerzas que no puede controlar, otra constante del cine de Nolan.
El acabado visual también captura al espectador.
Se trata de un filme logrado, que trasciende las discusiones que han surgido de la elección del elenco.
La aventura sigue siendo el motor de la trama, tal como hace siglos, cuando se creó esta historia.