¿Menos horas de trabajo? Cinco claves para que las empresas mantengan la productividad
Atención, empleadores y trabajadores.
Aunque Perú no cuenta actualmente con un proceso similar, la experiencia colombiana permite anticipar uno de los principales desafíos de una eventual jornada más corta: elevar la productividad por hora sin compensar la menor disponibilidad de tiempo mediante más horas extras o mayores costos laborales.
“Más que preguntarnos cuándo podría reducirse la jornada en Perú, deberíamos preguntarnos si las empresas están preparadas para gestionarla. Cuando hay menos horas disponibles, cada una adquiere mayor valor y la planificación se vuelve mucho más importante”, señala Jorge Delgado, Country Manager de GeoVictoria Perú.
Una jornada más corta puede hacer más visibles problemas como tardanzas, ausencias, sobretiempos, turnos mal dimensionados y tareas que no generan valor. Por ello, el primer paso consiste en conocer cómo se utiliza el tiempo de trabajo, identificar las horas efectivamente trabajadas y detectar desviaciones respecto de lo planificado.
“Las empresas necesitan pasar de simplemente registrar asistencia a gestionar activamente el tiempo de trabajo”, explica Delgado.
Cinco claves para trabajar menos sin perder productividad
Ante un eventual escenario de jornadas más cortas, las empresas pueden empezar a prepararse mediante cinco acciones, de acuerdo con Delgado.
1. Medir las horas efectivamente trabajadas. Contar con información sobre asistencia, horarios y cumplimiento de la jornada permite conocer el tiempo efectivamente trabajado y detectar diferencias respecto de lo planificado. Esto resulta especialmente relevante en operaciones con múltiples sedes, turnos o equipos, donde pequeñas desviaciones pueden afectar la cobertura.
2. Identificar horas extras y sobretiempos. Las horas extras pueden responder a una mayor demanda, pero también revelar problemas de planificación, falta de personal o una distribución ineficiente de los turnos. Monitorearlas permite determinar si se trata de situaciones puntuales o de un patrón que podría elevar los costos ante una eventual reducción de jornada.
“Si las empresas necesitan recurrir sistemáticamente a horas extras para completar una jornada que debería estar cubierta con la planificación regular, existe una señal que revisar antes de pensar en trabajar menos horas”, advierte Delgado.
3. Detectar ausentismo y tardanzas. Las ausencias y retrasos también inciden en la productividad. Cuando un colaborador no está disponible en el horario previsto, la empresa puede verse obligada a redistribuir tareas, ajustar turnos o recurrir a horas adicionales para mantener la cobertura. Identificar estos patrones permite anticiparse y evitar una mayor presión sobre los equipos.
4. Optimizar los turnos. El desafío es mayor en sectores donde la operación no puede detenerse, como retail, logística, manufactura, salud, seguridad, transporte y hotelería. Una jornada más corta requeriría ajustar los turnos de acuerdo con la demanda y garantizar la cobertura en los momentos clave.
“Una mala planificación puede generar horas extras, sobrecostos o afectar el nivel de servicio. Por eso, conocer los momentos de mayor demanda es fundamental para distribuir mejor las horas disponibles”, señala Delgado.
5. Automatizar la gestión del tiempo. La tecnología permite centralizar información sobre asistencia, turnos, horas extras, ausentismo y cumplimiento de jornada, lo que facilita una visión integral de la operación y una respuesta más rápida ante posibles desviaciones.
“La tecnología no reemplaza la gestión de personas; permite que esa gestión se haga con información y no con supuestos”, sostiene el ejecutivo de GeoVictoria Perú.
El reto de anticiparse
Ante una eventual reducción de la jornada, el reto para las empresas será evitar que las horas no disponibles se compensen mediante sobretiempos. Para ello, será necesario anticipar brechas de cobertura, ajustar turnos y reorganizar tareas.
La discusión sobre jornadas más cortas también gana espacio en Perú. Un estudio de Bumeran citado por El Peruano señaló que el 77% de los especialistas consultados considera posible reducir la jornada manteniendo los salarios, mientras que el 92% considera que la tendencia será hacia jornadas más cortas.
En ese contexto, la experiencia colombiana puede servir como referencia para que las empresas peruanas revisen cómo utilizan el tiempo de trabajo y adopten medidas orientadas a mejorar la productividad.
“Trabajar menos horas no debería significar simplemente hacer lo mismo en menos tiempo. El objetivo debería ser aprovechar mejor las horas disponibles”, concluye Delgado.