Poder Judicial: Sistema especializado emitió 62 condenas por violencia contra la mujer en Condorcanqui
Janet Tello se reúne con comité de la OEA.
Fue durante la reunión que sostuvo con una comitiva del Mecanismo de Seguimiento de la Convención de Belém do Pará (Mesecvi) de la Organización de Estados Americanos (OEA), que visita el Perú para evaluar la situación de los casos de niñas víctimas de violencia sexual, en Amazonas.
El objetivo de la misión internacional es realizar un diagnóstico y revisar la aplicación de la debida diligencia reforzada en el acceso a la justicia de niños, niñas y adolescentes (NNA) indígenas víctimas de violencia sexual en la referida jurisdicción, así como fortalecer las capacidades del sistema de justicia peruano.
La autoridad judicial indicó que el referido SNEJ cuenta con diez órganos jurisdiccionales distribuidos en Nieva, Río Santiago y el Cenepa, en Amazonas, para acercar la justicia a las comunidades y garantizar que la distancia geográfica no se convierta en inatención.
También recalcó que se reforzó el sistema de justicia en la referida jurisdicción con dos camionetas y nueve motocicletas para el transporte terrestre, así como con nueve deslizadores para la vía fluvial, que facilitan el traslado hacia comunidades alejadas y superar las enormes dificultades geográficas.
Además, la jueza destacó que traductores locales hacen posible que las víctimas puedan comunicarse en su lengua materna y expresar sus necesidades, sus temores y sus denuncias.
De otro lado, señaló que, en Condorcanqui, doce orientadoras judiciales capacitadas por el Poder Judicial ofrecen servicio ad honorem, tras ser debidamente capacitadas contra la violencia de género y orientar así a la comunidad.
Ello, como parte de las acciones realizadas en la jurisdicción de Amazonas, especialmente en Condorcanqui, un territorio marcado por la pobreza, el abandono del Estado (se habla así de centenares de NNA, mujeres, víctimas de abuso sexual) y las barreras lingüísticas.
“Porque en este territorio las barreras no son solo jurídicas, son también geográficas, lingüísticas, culturales e institucionales, y cuando se acumulan, pueden convertirse en verdaderos muros que impiden que una víctima pueda denunciar, ser escuchada, recibir protección y encontrar justicia”, recalcó.
De otro lado, la titular del Poder Judicial refirió que, entre enero a julio del presente año, el SNEJ emitió tres mil 689 sentencias condenatorias en todo el país.
Asimismo, que, entre enero de 2016 a la fecha, la institución dictó más de 2 millones 170,000 medidas de protección en favor de víctimas de violencia de género, conforme a la información registrada en el Sistema Integrado Judicial.
“La persistencia de niveles todavía elevados de violencia nos recuerda que queda un largo camino por recorrer y que los resultados alcanzados deben constituir un impulso para profundizar con mayor decisión las políticas y acciones orientadas a su prevención, sanción y erradicación”, comentó.
Destacó también que, en el marco de las obligaciones internacionales y constitucionales del Perú, el Poder Judicial hace varios años creó y fortaleció espacios como la Comisión de Justicia de Género y la Comisión de Acceso a la Justicia de personas en condiciones de vulnerabilidad.
“Desde el 2018 hasta la fecha hemos logrado acercar los servicios de justicia a más de 200,000 personas en situación de vulnerabilidad en todo el país, incluidas víctimas de violencia sexual: es un hito institucional”, remarcó.
Objetivos
Por su parte, la vicepresidenta del Mesecvi, Mónica Maureira Martínez, resaltó que el objetivo de la misión es conocer y analizar el deber de implementación de la debida diligencia que tienen los estados, y el de Perú, de cumplir que las niñas y las mujeres vivan una vida libre de violencia.
Por lo tanto, se busca diagnosticar cuáles son las barreras de prevención, pero también las que impiden la investigación, la sanción, y la erradicación de la violencia hacia las mujeres y niñas en Condorcanqui.
“La Amazonía, lo que implica el territorio de Condorcanqui, es una situación que está diagnosticada ya hace más de quince años, por lo que hay ahí una deuda que ya podríamos decir que es persistente y que es histórica hacia niñas y mujeres”, señaló.