Política
Sostuvo que una de esas medidas es el despliegue de labores de inteligencia dentro de estas prisiones, la distribución correcta de los internos según los delitos que han cometido, así como el otorgamiento de beneficios diferenciados en función del comportamiento de los reos.
"Lo fundamental no va a ser exclusivamente las intervenciones, como requisas, que tradicionalmente se han efectuado para dar imagen de eficiencia. Lo fundamental en este momento es la labor de inteligencia en los penales. Si no sabemos lo que realmente está pasando, dilucidar quiénes son buenos funcionarios y quiénes malos, entonces no vamos a tener una labor efectiva", señaló en Tv Perú.
Explicó que con estas medidas se busca que estas cárceles dejen de ser "universidades del delito", razón por la que la clave de la nueva política penitenciaria será trabajar con inteligencia, integrando la inteligencia del INPE con la inteligencia de la Policía Nacional y de las Fuerzas Armadas.
Distribución correcta de reos
El titular de Justicia sostuvo también que se hará una correcta distribución de los internos de estos establecimientos penitenciarios declarados en emergencia.
"Vamos a tratar de establecer, primero, la distribución correcta de los internos. No es posible que dentro de un penal, por ejemplo como El Milagro (de Trujillo), presos de alta peligrosidad, que han cometido delitos con ferocidad con una banda criminal, convivan con personas que no han cometido hechos de sangre", afirmó.
Señaló que otra medida será el otorgamiento de beneficios penitenciarios diferenciados en función a los delitos cometidos, así como al comportamiento de los internos y, si es parte de una organización criminal, a las acciones que puedan seguir cometiendo otros integrantes de estas bandas.
"En realidad todos conviven en el interior de un penal. Eso tenemos que romperlo y trasladar internos de peligrosidad real a aquellos penales que sí tienen las condiciones adecuadas, funcionarios con vocación y con Fuerzas Armadas para que realmente podamos asegurar orden, (porque) sin orden no hay rehabilitación posible", expresó.
Precisó que según la jurisprudencia del Tribunal Constitucional, los beneficios penitenciarios son beneficios y no derechos de los internos, por lo que el otorgamiento de estos pueden ser diferenciados.
"Tanto los penales como los propios internos tendrán regímenes diferenciados, no solamente de acuerdo al delito o a la peligrosidad que puedan tener, sino también a la conducta interna y al sometimiento al orden de los funcionarios que puedan demostrar. Si alguien es miembro de una banda criminal y esa banda comete delitos, los internos que pertenecen a esa banda perderán los beneficios hasta nuevo aviso, si es necesario dos, tres meses", indicó.
"En ese sentido vamos a establecer disciplina, porque sin orden, sin que el Estado pueda implantar su poder coercitivo en estos centros de reclusión, no podemos esperar seguridad ciudadana ni una lucha efectiva contra el crimen", anotó.
"Lo esencial es saber que este gobierno tiene la convicción real de convertir a los penales en verdaderos centros de rehabilitación en beneficio no solamente de la sociedad, sino de los propios internos", dijo.
Estas declaraciones las ofreció a propósito de lo dispuesto por el Ejecutivo que declaró el estado de emergencia en los penales de Challapalca (Tacna), Cochamarca (Pasco), Miguel Castro Castro, Ancón I (Lima) y Trujillo Varones (La Libertad), recintos en lo que la Policía Nacional mantendrá el control del orden interno con el apoyo de las Fuerzas Armadas.
Esta medida, oficializada mediante el Decreto Supremo N.° 128-2026-PCM, tiene una vigencia de 60 días calendario y comprende el perímetro exterior de los penales, hasta un radio de doscientos metros. En esta zona se suspenden constitucionalmente los derechos a la libertad de tránsito, reunión y seguridad personal.
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