• LUNES 7
  • de setiembre de 2026

Derecho

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DERECHO

El nuevo perfil del abogado: tecnología, adaptación, visión internacional y prevención de riesgos. Entrevista

Mercado actual plantea retos en la formación y ejercicio de la abogacía


Editor
Percy Buendia Quijandría

Periodista

pbuendia@editoraperu.com.pe


Los tiempos actuales demandan de la profesión de abogado una serie de retos relacionados con la adaptación de la tecnología al ámbito legal, que incluye su uso con responsabilidad y mucha atención a los riesgos para minimizarlos; un perfil del licenciado distinto; y la internacionalización de la práctica legal que hoy obliga a mantener vínculos con colegas y firmas de otros países. 

En declaraciones al Diario Oficial El Peruano, el abogado Roberto Pereira Chumbe analiza el desarrollo de los bufetes en el Perú y el uso, en primer lugar, de la inteligencia artificial (IA) en el desempeño profesional. La   tecnología es solo una herramienta con la cual contar, nunca podrá reemplazar el criterio y en la práctica legal este punto es fundamental, porque lo que demandan los clientes de un abogado es el criterio, asevera. 

Decisiones
“Más allá de acertar o no en tal o cual tipo de norma o en producir determinados documentos, lo más importante en la práctica legal es el criterio para identificar problemas principales, relevantes y vías de solución, detectar riesgos y prevenirlos, para establecer controles. Nada de eso sustituye la inteligencia artificial”, remarca.

El socio gerente de Benites, Vargas & Ugaz Abogados refiere que su firma, que el mes pasado cumplió 34 años, empezó desde hace poco más de un año un camino de adaptación y consolidación en el uso de la tecnología, “que es el proceso en el que están muchas firmas, no solo en el Perú, sino también en América Latina”.

“Vemos con mucho optimismo que esta nueva herramienta, que es muy potente, pueda también ya formar parte de algunas de las tareas que realiza el estudio, pero esto hay que tomarlo con suma responsabilidad, porque como toda herramienta tecnológica presenta ciertos riesgos que hay que gestionarlos. Estamos yendo paso por paso, pero somos bastante optimistas en que finalmente será una herramienta muy importante en el trabajo jurídico”, recalca.   

Interdisciplinaridad
Pereira resalta que otro aspecto importante que hoy día marca el mercado legal es la interdisciplinaridad en la atención a los clientes. “Es decir, el mercado legal es muy demandante de, básicamente, orientarse a la solución de problemas, lo cual implica mirar los asuntos desde una perspectiva amplia, multidisciplinaria”, subraya. 

“Los problemas jurídicos se conectan con otras disciplinas, como la economía,  ámbitos tecnológicos, aspectos vinculados con las regulaciones, no solo nacionales, sino también internacionales, y esto demanda un perfil de abogado distinto, muy atento a los cambios sociales y tecnológicos, a lo que ocurre en la institucionalidad de su país o de otras naciones, porque todo influye, impacta”, explica. 

El actual contexto, recalca, está modificando los perfiles de abogados que hoy día se requieren para enfrentar el mercado. “Se necesita gente muy atenta a lo que ocurre, personas que manejen mucha tecnología, que sean muy adaptables al uso de estas herramientas con responsabilidad, y que puedan también poder interrelacionarse con colegas de otros países, del mundo anglosajón, del mundo europeo, del mundo asiático”, detalla.

“Un tercer aspecto que demanda el mercado tiene que ver con lo que ya avanzamos en nuestros comentarios, que es la internacionalización. Hoy en día los problemas en el derecho no son únicamente locales. En la actualidad, por ejemplo, existe mucha inversión en el Perú y vienen empresas extranjeras cuyas  matrices se ubican en otros países desde las cuales se emana una serie de regulaciones y deben cumplirlas, incluso, aquí en el Perú, además de la legislación nacional”, señala.

Pereira menciona a las compañías que invierten en infraestructura en el Perú, pero que apalancan su financiamiento con una emisión de bonos en Nueva York y deben estar sujetas a una serie de regulaciones de las leyes de ese estado estadounidense y respetar también las normas peruanas. 

“Esta situación exige que los estudios de abogados nacionales mantengan una mayor interrelación con firmas de otros países, con colegas de otras naciones, para poder brindar un servicio legal adecuado e idóneo a los problemas que se presentan ahora mismo”, enfatiza. 

Formación
El experto revela que, frente a estos nuevos requerimientos en el mercado laboral legal, la mayoría de las facultades o escuelas de Derecho todavía no ha reaccionado como debe a estos nuevos cambios y retos que plantea la profesión. “Y lo digo con conocimiento de causa porque en el estudio recibimos a jóvenes que inician sus prácticas profesionales y dan cuenta de que todavía hace falta en la academia una formación que esté bastante más cercana a la realidad de la práctica profesional”, anota. 

Pereira aclara que habla desde la perspectiva de la práctica privada, porque también hay otra práctica legal en el servicio público, “pero básicamente en el ámbito privado mi impresión es que las universidades todavía están un poco retrasadas. Por ejemplo, debería incorporarse ya el uso de la tecnología y el derecho. No solo la tecnología como herramienta, sino también como estudio del derecho, es decir, como fenómeno al que hay que aplicar el derecho”. 

“Hoy día se están aprobando regulaciones en Europa, en el mundo anglosajón, por ejemplo, sobre protección de datos. Existen agencias de protección de datos y es el manejo básicamente de información en formato tecnológico”, agrega.

El especialista refiere que existen regulaciones sobre inteligencia artificial también en el ámbito de la Unión Europea y de Estados Unidos. “Hubo ya debates jurisdiccionales en torno a conflictos que surgieron en torno a la tecnología. Mi impresión es que todavía las escuelas de derecho están un poco atrasadas en ese sentido”, lamenta.

Por ejemplo, indica, figura además todo el tema de la evidencia digital para los procesos civiles y penales. “En la actualidad, la gente fundamentalmente usa smartphones, correos electrónicos, mensajería instantánea, para comunicarse y preservar determinado tipo de comunicación o documentación. Todo, finalmente, puede servir para acreditar hechos que eventualmente formen parte de una discusión legal de tipo civil, comercial o penal”, puntualiza.

Teoría del derecho
Roberto Pereira revela que un tema que le llama la atención es la formación que deben recibir los futuros abogados en la teoría del derecho. “Es un poco despreciada en las facultades, es muy pobre lo que se enseña en esta materia y la teoría del derecho es lo que nos permite finalmente resolver cualquier problema que se presente en una jurisdicción”, afirma. 

El experto explica que, independientemente de la norma que exista, del tipo de regulación, la teoría del derecho “es lo que nos equipa para entender los problemas jurídicos estén donde estén. Acá hace falta que se ponga un poco más de énfasis”. “Las realidades del mercado y de la demanda de profesionales jurídicos con estas condiciones y actitudes empujará, también, espero que así sea, a las escuelas de derecho a ir modificando cada vez más sus planes de estudio y formen abogados que cumplan con las expectativas que hoy demanda el derecho”, subraya.

Afinidad
En  las universidades hace falta también una formación mucho más abierta al nuevo perfil de abogado que se requiere, bastante atento, receptivo y, además, con conocimientos básicos de materias que son muy afines al derecho, remarca Roberto Pereira. 

El especialista considera necesario que este nuevo profesional no solamente se limite al conocimiento de la legislación o la jurisprudencia, sino también de materias como la psicología en el caso del testimonio o la tecnología en el ámbito del manejo de información digital, por ejemplo.