Fenómeno El Niño: estas son las medidas clave que las empresas deben aplicar, según Sunafil
Atención, empleadores y trabajadores.
En este contexto, la Superintendencia Nacional de Fiscalización Laboral (Sunafil) brinda asistencia técnica a nivel nacional para orientar a los empleadores en la implementación de medidas de seguridad y salud en el trabajo.
Diversas empresas del país podrían estar expuestas a lluvias intensas, inundaciones, huaicos, movimientos en masa y afectaciones en la prestación de servicios básicos. Estas situaciones pueden comprometer la seguridad y salud de los trabajadores.
Cuatro ejes para reducir la exposición de los trabajadores
1. Formación e información. Los empleadores deben capacitar a su personal en seguridad y salud en el trabajo, de acuerdo con los riesgos existentes. La formación debe comprender el reconocimiento de alertas y la actuación frente a lluvias, inundaciones, huaicos, derrumbes y movimientos en masa.
También debe incluir las rutas y puntos de evacuación, los mecanismos de comunicación ante emergencias, la prevención del riesgo eléctrico, los criterios para la suspensión preventiva de labores y los procedimientos para el retorno seguro a las actividades. Estas medidas deben alcanzar a todo el personal, independientemente de su modalidad contractual.
2. Mapeo de riesgos y preparación ante emergencias. Las empresas deben realizar evaluaciones periódicas de riesgos e implementar controles para prevenir accidentes de trabajo. Cuando el FEN constituya un peligro para las actividades, deberá incorporarse en la Identificación de Peligros, Evaluación de Riesgos y Controles (IPERC).
Para ello, se deben considerar factores como el nivel de exposición, la vulnerabilidad, las rutas de acceso, la cercanía a quebradas o cauces, las zonas inundables, la estabilidad de taludes, el estado de las instalaciones eléctricas, la infraestructura y los desplazamientos de los trabajadores.
Asimismo, corresponde actualizar y difundir el Plan de Respuesta ante Emergencias, precisando responsables y suplentes, niveles de alerta, criterios de activación y suspensión, mecanismos de coordinación con entidades y procedimientos de evaluación posterior al evento para autorizar el reinicio seguro de las operaciones.
3. Seguridad en el centro de trabajo. Se recomienda realizar simulacros frente a inundaciones, huaicos, derrumbes y pérdida de servicios básicos, considerando protocolos de atención para trabajadores con necesidades particulares.
La señalización de las rutas de evacuación y la difusión de los números de emergencia deben complementarse con sistemas de comunicación bidireccional. Asimismo, se sugiere reforzar la protección eléctrica mediante la desconexión preventiva, la prohibición de manipular equipos mojados y la inspección técnica antes de energizar.
Después de una inundación, también se deben controlar los focos de contaminación y las aguas estancadas.
4. Labores de campo. En las actividades desarrolladas en campo debe establecerse una regla expresa de suspensión o retiro preventivo ante la activación de quebradas, el incremento de caudales o los deslizamientos.
Además, es necesario definir responsables para la toma de decisiones, garantizar medios de comunicación efectivos y establecer las condiciones para un reinicio seguro de las actividades.