Departamento de Operaciones Especiales de Auxilio y Rescate de la PNP
Preparados para salvar vidas
En Lima, más de 60 efectivos se preparan de manera permanente para responder a inundaciones y otras emergencias.
El episodio, ocurrido el 18 de agosto, resume la esencia de una unidad policial especializada preparada para actuar ante situaciones de emergencia. El Departamento de Operaciones Especiales de Auxilio y Rescate (Depoear), de la División de Emergencia (Diveme) de la Policía Nacional del Perú, ingresó a la zona afectada, evaluó las condiciones y logró evacuar a la adulta mayor hacia un lugar seguro, sin lesiones y en condición estable.
Detrás de ese rescate hay algo que no siempre se ve: horas de entrenamiento, preparación y especialización para actuar precisamente cuando las condiciones son más peligrosas. Esa capacidad cobra especial importancia ante el escenario climático que enfrenta el país, como la eventual ocurrencia del fenómeno El Niño.
Los más de 60 efectivos que integran el Depoear no esperan a que ocurra una inundación para aprender a enfrentarla. Su preparación es permanente e incluye técnicas de rescate y evacuación por inundaciones, así como atención a personas afectadas por desastres naturales.
Su entrenamiento comprende, además, búsqueda y rescate técnico en estructuras colapsadas, espacios confinados, corrientes de agua y zonas verticales, así como atención prehospitalaria, evacuación y ayuda humanitaria. La lógica es sencilla: cuando llegue una emergencia no habrá tiempo para aprender. La respuesta debe estar incorporada en cada movimiento, cada maniobra y cada decisión.
La emergencia en Villa El Salvador puso esa preparación a prueba. Más de 60 viviendas resultaron afectadas por las inundaciones y el colapso del sistema de desagüe. Hasta allí fueron desplegados rescatistas con botes inflables tipo Zodiac, chalecos salvavidas, escaleras telescópicas y herramientas para superar obstáculos y acceder a personas atrapadas. Estos equipos permitieron rescatar a niños, adultos, adultos mayores e incluso animales que se encontraban en peligro.
Unidad preparada
El jefe de la Diveme, coronel Edward Honorio Vidal Jiménez, sabe que cada emergencia exige una respuesta diferente. Por ello, explica, la Policía ha reforzado su capacidad de reacción y mantiene vigilancia sobre los puntos considerados críticos para anticiparse a nuevas contingencias.
Durante la emergencia en Villa El Salvador fueron desplegados más de 40 efectivos del Depoear. En paralelo, más de 1,000 policías de distintas unidades reforzaron la seguridad en Lima Centro y en las zonas afectadas.
La estrategia no se limita al rescate. También comprende la protección de viviendas y bienes, la evacuación de vecinos, el control y desvío del tránsito, la seguridad del personal y de la maquinaria que interviene en la emergencia, así como acciones de inteligencia para identificar anticipadamente los lugares donde podría producirse una nueva contingencia.
El Niño
El escenario climático obliga a mirar más allá de la emergencia ocurrida en Lima Sur. No se trata únicamente de contar con equipos, sino de saber utilizarlos bajo presión, desplazarse en condiciones adversas, evaluar riesgos y decidir en segundos cómo sacar a una persona de una zona peligrosa.
Cabe señalar que una inundación no termina cuando deja de llover: quedan viviendas afectadas, vías bloqueadas, familias que necesitan ser evacuadas y zonas que requieren vigilancia para evitar nuevos riesgos.
Por eso, la Policía también trabaja antes de que ocurra el desastre. La activación de acciones de inteligencia en puntos críticos permite anticipar posibles contingencias y mantener a los equipos de emergencia listos para intervenir.
La preparación del Depoear forma parte del fortalecimiento de las capacidades de la Policía Nacional para responder ante situaciones que comprometen la seguridad y la vida de los ciudadanos. Bajo la conducción del ministro del Interior, César Astudillo, el sector ha colocado entre sus prioridades el fortalecimiento de la institución policial y una respuesta articulada frente a las necesidades de la población.
Es una Policía que no espera a que la emergencia la encuentre desprevenida. Entrena, equipa, identifica riesgos y mantiene a sus especialistas listos para intervenir. Porque allí donde el agua bloquea el paso, el peligro aumenta y cada minuto cuenta, la preparación puede convertirse en la diferencia entre llegar tarde y salvar una vida.
Ese es el verdadero rostro del Depoear: hombres y mujeres que entrenan cuando todo está en calma para estar listos cuando la emergencia llegue. Porque para ellos, prepararse también es una forma de servir.