Cultural
Para el editor José Donayre estamos ante “una de las voces nuevas más arriesgadas e intensas de la poesía contemporánea en el país”.
Quienes buscan en la poesía una voz de consuelo o un orden frente a lo disperso se encontrarán, por el contrario, con una conciencia lírica que se observa detalladamente mientras se desarma.
Como la propia autora subraya en el colofón del volumen: “Este libro no es un refugio”, una oportuna declaración estética que se irradia desde el mismo título y define el tono de toda la obra.
Por medio de piezas como “Caníbales” o “Comunión”, Málaga trabaja con una imaginería reconocible ligada al cuerpo, los fluidos, la religión y la naturaleza, logrando un lenguaje incisivo y casi físico que esquiva lo banal o meramente decorativo. En contraste, composiciones como “Azul” y “Gardenias & magnolias” revelan una sensibilidad contenida, permitiendo que la memoria y el duelo respiren sin urgencias.
Se trata de la primera publicación de Ania Málaga Zolezzi, quien no busca la complacencia ni la seducción del lector, sino sacudir e incomodar a través de una propuesta honesta que se mantiene al margen de toda retórica de negociación.
La presentación del poemario Nunca fui un refugio tendrá lugar mañana, viernes 11 de setiembre, a las 7 p. m. en el espacio cultural La Cuina de Bonilla (calle Manuel Bonilla 124, Miraflores). El evento contará con la participación y los comentarios de Grecia Delta y Gisella Ballabeni.
(FIN) NDP/JVV