Ciencia y Tecnología
La investigación también ubica a Facebook en el 27% de las estafas analizadas, Telegram en el 22% e Instagram en el 19%. Los resultados muestran que los ciberdelincuentes aprovechan plataformas utilizadas habitualmente para comunicarse con bancos, empresas, servicios de entrega, amigos y familiares.
Los atacantes explotan precisamente esa familiaridad. Un mensaje de WhatsApp aparentemente enviado por una empresa conocida, una alerta bancaria por SMS o una notificación sobre una entrega pendiente pueden parecer comunicaciones legítimas y llevar al usuario a actuar sin verificar previamente su origen.
Suplantación de marca
La suplantación de marcas representa el 31% de las estafas por mensajería detectadas en el estudio y se encuentra entre las tres modalidades más frecuentes. Las falsas notificaciones relacionadas con servicios de entrega encabezan la lista con 38%, seguidas por las estafas de inversión, con 37%.
Otro de los hallazgos es que el fraude ya no suele limitarse a un solo canal. Según Kaspersky, el 63% de las estafas analizadas se desarrolla entre diferentes plataformas. Una conversación puede comenzar mediante un SMS y continuar en WhatsApp, o trasladarse posteriormente de WhatsApp a Telegram.
Aproximadamente una de cada siete estafas se concreta en menos de cinco minutos debido a que los ciberdelincuentes suelen recurrir a mensajes sobre bloqueos de cuentas, paquetes pendientes, pagos urgentes o supuestas emergencias familiares.
La inteligencia artificial también está adquiriendo protagonismo en este tipo de delitos. El 66% de las víctimas considera que la IA estuvo involucrada en la estafa que experimentó. Entre ellas, el 42% identificó mensajes aparentemente elaborados con inteligencia artificial, el 31% reportó voces generadas o clonadas y el 25% señaló imágenes o videos deepfake.
“Los ciberdelincuentes están construyendo recorridos mucho más elaborados: pueden iniciar el contacto por SMS, trasladarlo después a WhatsApp o Telegram y apoyarse en inteligencia artificial para adaptar el lenguaje, imitar el tono de una marca o generar contenidos más creíbles”, explicó Lisandro Ubiedo, analista sénior de Seguridad del Equipo Global de Investigación y Análisis para América Latina de Kaspersky.
Para las empresas, agregó, el desafío consiste también en monitorear cómo se utiliza su identidad en distintos espacios digitales e informar claramente a sus clientes qué datos nunca solicitarán mediante mensajes.
Dato
52% de las estafas exitosas se completa en menos de 30 minutos desde el primer contacto.