Cinco años del TFL: resoluciones muestran desafíos para una fiscalización laboral más predecible procedimiento
Atención, empleadores y trabajadores.
Jaime Cuzquén
Associate Partner del Área Laboral de EY Perú
La experiencia acumulada muestra que poco menos de la mitad de las resoluciones revisadas por dicha instancia fueron revocadas total o parcialmente. Aunque la cifra reúne supuestos distintos, invita a examinar los aspectos que llegan con mayor frecuencia a revisión.
Entre los temas recurrentes están la desnaturalización de contratos, la tercerización, la seguridad y salud en el trabajo y las nuevas formas de prestación de servicios. Son materias complejas que exigen inspectores especializados y un examen cuidadoso de los hechos. Una preocupación expresada por los empleadores es que la actuación administrativa pueda definir la naturaleza de un vínculo contractual cuando, por sus efectos, esa discusión podría corresponder a la vía jurisdiccional.
El debido procedimiento ocupa también un lugar central: la prueba debe valorarse adecuadamente, las decisiones deben explicar sus fundamentos y los requerimientos de información deben guardar relación con lo investigado. Entre las situaciones reportadas por empleadores se encuentran duplicidades sobre unos mismos hechos, pedidos de información de difícil atención e investigaciones basadas en denuncias sin verificación suficiente.
Otro asunto relevante es la predictibilidad. La dispersión de criterios frente a situaciones semejantes genera incertidumbre sobre el alcance de las obligaciones. Los precedentes del TFL son una herramienta valiosa para reducir esas diferencias, siempre que se apliquen consistentemente y atiendan las particularidades de cada caso.
La proporcionalidad de las multas es otra preocupación concreta. Cuando las sanciones alcanzan montos elevados, resulta especialmente importante explicar su razonabilidad y preservar el equilibrio entre la función sancionadora y la finalidad preventiva, así como considerar, cuando la naturaleza del incumplimiento lo permita, mecanismos que favorezcan su corrección. Tras cinco años de resoluciones, el balance del TFL ofrece una oportunidad para atender estas preocupaciones y consolidar una inspección laboral más especializada, predecible y eficaz.