Cultural
Su mirada busca registrar un aspecto que suele quedar fuera de las imágenes sobre el campo: el lado bucólico de la vida comunitaria y la infancia que transcurre entre las montañas.
En sus fotografías, los niños aparecen llevando sus ovejas a pastar, pero también jugando, conversando y contándose historias.
Son momentos que ocurren mientras cumplen una tarea fundamental para sus familias. Gutiérrez busca mostrar así que la vida en una comunidad campesina no se reduce al trabajo, las carencias o las dificultades.El proyecto nació cuando los padres de algunos niños desarrollaban una iniciativa de turismo comunitario y lo invitaron a fotografiar Cusibamba.
Desde entonces, el fotógrafo fue construyendo una relación de confianza con la comunidad. El trabajo se ha desarrollado durante varios años.
Escuela y montaña
Los niños alternan el pastoreo con la escuela. Salen de sus casas, llevan las ovejas a las montañas y luego cumplen su jornada escolar. Al terminar las clases regresan para continuar con el cuidado de los animales.
Las ovejas tienen además un papel en la economía familiar, pues posteriormente son llevadas al mercado. Gutiérrez realizó talleres de pintura y otras actividades con los menores. También conversó con los adultos, quienes recuerdan con cariño sus propios años como pastores. Esa memoria permite observar una actividad que forma parte de la experiencia de distintas generaciones de la comunidad.
Su proyecto tiene además una preocupación por la educación y busca que los niños valoren el territorio en el que viven.
Para ello, considera importante que puedan representar su propia realidad. La propuesta dialoga con la experiencia de pintores franceses que retrataron Cusibamba y que motivaron la idea de que los menores también puedan contar sobre su mundo.
Dato
3,775 metros sobre el nivel del mar se ubica Cusibamba.