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En Yuyaq Casa del Pensionista tienen ese objetivo muy claro. Este servicio de acompañamiento de la Oficina de Normalización Previsional (ONP), dirigido a sus pensionistas y beneficiarios, busca promover un envejecimiento activo, saludable y digno, y contribuye a mejorar su calidad de vida y participación social.
A través del acompañamiento presencial, virtual y telefónico, Yuyaq brinda espacios de encuentro, aprendizaje y participación mediante talleres, actividades culturales, educativas, deportivas y de bienestar físico y emocional. Asimismo, contribuye a reducir las brechas digitales, fortalecer la autonomía y generar oportunidades para que las personas adultas mayores continúen desarrollando sus capacidades, compartiendo sus conocimientos y participando activamente en su comunidad.

“Todos quienes conocen estos espacios, saben que hablar de Yuyaq no es hablar solamente de un lugar donde se realizan talleres; es hablar de un segundo hogar, una segunda familia, un espacio donde siempre hay alguien que los espera con una sonrisa y donde cada día aprenden y comparten”, expresa con satisfacción el presidente ejecutivo de la ONP, Gastón Remy.
Estas son algunas historias de los miles de adultos mayores que encontraron en Yuyaq motivos para seguir soñando.

Nunca es tarde
En la Casa Yuyaq de San Juan de Miraflores, Enrique Bautista, de 70 años, tiene una agenda que muchos jóvenes envidiarían: yoga, danza, taichí, estimulación cognitiva, computación, inglés, macramé y otras actividades recreativas forman parte de sus días.
Para Enrique, jubilarse no significó detenerse. Él trabajaba en un área de mantenimiento y, desde hace dos años, descubrió que todavía tenía mucho por hacer, encontró amigos, recuperó talentos y se animó a aprender la técnica del macramé, porque los años no son una razón para dejar de soñar y crear.

La voz de la experiencia
Genoveva Martínez tiene 81 años, más de tres décadas dedicadas a la docencia y habla desde la experiencia y el corazón.
“Es mi casa, mi familia, el espacio que promueve la participación activa de las personas adultas mayores a través de actividades culturales, artísticas, recreativas, educativas y de integración. Cuando algo nos entristece, nos preocupa, necesitamos aliento o queremos compartir felicidad, vamos a Yuyaq”.

Sus palabras podrían resumir el sentimiento de muchos de sus compañeros: ser adulto mayor no significa dejar de participar, sino tener la oportunidad de seguir siendo protagonista. En Yuyaq se aprende, baila, canta, juega, conversa y también se crean nuevos recuerdos.
Amistades entrañables
Máximo Pérez tiene 85 años, es viudo y se jubiló hace una década. Después de dejar el trabajo, también dejó de ver a diario a quienes habían sido sus compañeros de labores en una empresa textil. Los días se sentían sombríos, diferentes, más silenciosos, hasta que conoció Yuyaq.
Un juego de sapo se convirtió en la posibilidad de encontrar amistades entrañables; un taller de canto le permitió descubrir ese talento escondido que esperaba una oportunidad para relucir; una tarde compartida dejó de ser simplemente una tarde cualquiera para convertirse en un momento de sincera compañía.

Algunas veces lo que una persona necesita no es mucho, solo saber que hay un lugar donde la esperan, sentirse útil y reafirmar que la vida continúa y debe disfrutarla.
Cuidar la experiencia
A sus 76 años, Gavina Nué disfruta las clases de estimulación cognitiva en las que se inscribió con emoción. Se mantiene lúcida, activa y con una enorme curiosidad por seguir aprendiendo, pero también encontró otra manera de sentir que sirve a los demás.
En la sección de literatura comparte las mejores lecturas y recomienda historias a sus compañeros. Lo hace con entusiasmo, porque sentir que aporta sus conocimientos también forma parte de su bienestar.
“Cuidar la experiencia es reconocer que las personas adultas mayores siguen aportando al desarrollo del Perú, pues ellos son la memoria viva sobre la cual el país construye su futuro. Una sociedad verdaderamente justa las escucha, respeta y crea condiciones para que continúen participando”, señala Remy.
Yuyaq Casa del Pensionista de la ONP es ese acompañamiento respetuoso, eficiente y cercano que reconoce en cada adulto mayor a esa generación que, desde joven, trabajó, formó familias, superó dificultades y nunca dejó de salir adelante, abriendo el camino que hoy todos recorremos.

Servicios
Actividades para mantenerse activos y motivados
• Actividad física, danza, yoga y taichí
• Estimulación cognitiva, motivación lectora y charlas de asesoría legal
• Teatro, canto, bingos, paseos, karaoke, cumpleaños
• Charlas de autocuidado de salud mental
• Uso de herramientas digitales (computadora y celular inteligente)
• La oportunidad de terminar los niveles escolares primario y secundario
Presencial. Durante 2026 van 240,660 atenciones a través de las 12 sedes a nivel nacional, mediante talleres y actividades estandarizadas.
Virtual. Comunidad total (2026): 37,435 seguidores y suscriptores en Facebook y YouTube. Impacto anual (hasta agosto 2026): 414,643 vistas.
Transmite talleres en vivo
Telefónico. Realizan llamadas periódicas de soporte emocional y motivacional, en contacto permanente con los pensionistas y beneficiarios de Yuyaq.
Sedes
Desde la inauguración de su primera sede en Independencia, en junio de 2011, Yuyaq ha crecido hasta contar con 12 sedes a nivel nacional, consolidándose como un espacio de acompañamiento y reconocimiento de la experiencia de las personas adultas mayores.
Piura, Chiclayo, Trujillo, Junín, Ica, Arequipa, Cusco y Lima con presencia en cinco distritos: San Juan de Lurigancho, San Juan de Miraflores, Cercado, Miraflores e Independencia.
Asimismo, entre fines de 2026 e inicios de 2027, se prevé continuar con el traslado de Yuyaq Huancayo a un local más amplio, así como con la implementación de la nueva sede de Yuyaq Callao.