¿Haces prácticas? Revisa 6 puntos clave para evitar la desnaturalización del convenio y riesgos laborales
Atención, empleadores y trabajadores.
En efecto, Sunafil recordó en días recientes, los principales casos que pueden generar la desnaturalización de los convenios formativos. Rodríguez Abogados & Asociados explica qué deben revisar empresas y practicantes para prevenir contingencias laborales.
Las prácticas preprofesionales y profesionales tienen una finalidad formativa y deben desarrollarse bajo las condiciones establecidas en el convenio. Estos son los principales puntos que ambas partes deben considerar:
1.Las funciones deben estar relacionadas con la formación: Las tareas asignadas deben guardar relación con los estudios y con los objetivos establecidos en el convenio.
2.Respetar la jornada máxima: Las prácticas preprofesionales tienen un límite de 6 horas diarias o 30 semanales, mientras que las profesionales pueden llegar a 8 horas diarias o 48 semanales.
3.Formalizar correctamente el convenio: El documento debe estar suscrito antes del inicio de las actividades y cumplir con los requisitos establecidos por ley,
4.Evitar que la práctica reemplace un puesto laboral: El practicante no debe ser utilizado para cubrir permanentemente las funciones de un trabajador ni realizar labores ajenas a su formación.
5.Revisar cualquier cambio en las condiciones: Si las funciones u horarios varían durante la práctica, es importante verificar que estos cambios mantengan la finalidad formativa del convenio.
6.Cumplir con la subvención económica, media subvención adicional y cobertura de salud según la norma: Para jornadas completas, la subvención mensual no puede ser inferior a una Remuneración Mínima Vital (RMV) y debe pagarse puntualmente.
Asimismo, de conformidad, la empresa está obligada a otorgar al beneficiario una subvención adicional equivalente a media subvención económica mensual por cada seis (6) meses de duración continua en la modalidad formativa. Además, deben cubrirse los riesgos de enfermedad y accidentes mediante EsSalud o un seguro privado de salud.
Una práctica correctamente gestionada permite que el estudiante o egresado adquiera experiencia profesional y, a la vez, que la empresa desarrolle programas de formación dentro del marco legal. Revisar periódicamente las condiciones del convenio es una medida sencilla para prevenir futuros conflictos y contingencias laborales.