Política
Todos los parques de Lima serán mejorados con iluminación, juegos, caniles. Tener áreas verdes que no estén verdes es un crimen. Hay que invertir en ellos
–La inseguridad se ha enquistado en nuestras calles. ¿Cuál es su propuesta en este tema?
–El tema de la seguridad ciudadana y la lucha contra la inseguridad es una competencia compartida y no exclusiva de los alcaldes. Quizá el Ejecutivo tiene la mayor responsabilidad porque la Policía Nacional responde al Gobierno. Lo que planteamos es que hoy tenemos muchos menos policías por habitante que en los años 70. Para recuperar esa proporción necesitaríamos 60,000 policías más en las calles, pero es difícil preparar a esa cantidad de agentes.
Además, la Policía realiza actividades que la distraen de su función central: tenemos policías de salvataje, turismo y tránsito. Lo que planteamos es crear un nuevo cuerpo policial, una policía municipal, como existe en países de Europa y en Argentina y Colombia. Esta policía asumiría esas funciones y perseguiría delitos propios de la ciudad, como robos, asaltos y faltas vinculadas al tránsito.
La Policía Nacional, en cambio, se dedicaría a delitos mayores como narcotráfico, crimen organizado, extorsión y sicariato, que requieren investigación criminal y equipos especializados. Captaríamos a licenciados de las Fuerzas Armadas, que ya saben manejar un arma, y les daríamos tres meses adicionales de formación y patrullaje junto a personal experimentado. En un año, un policía municipal podría estar patrullando la ciudad.
–¿Implicaría la desaparición del serenazgo?
–Sería la conversión del serenazgo en una policía municipal. Pero no significa que a todos los serenos les demos armas. Tendrán que pasar los exámenes psicotécnicos. Consideramos que los licenciados de las FF. AA. serían candidatos ideales para formar este cuerpo. Para hacerlo se necesita el apoyo del Legislativo; no puede crearse sin una ley.
–¿Cómo mejorar el transporte en Lima?
–El segundo problema de nuestra ciudad es el tránsito. Un ciudadano de Puente Piedra demora tres horas en venir a Lima y tres horas en regresar. Tenemos que hacer una reingeniería. Nosotros hicimos el ordenamiento y pasamos la responsabilidad del transporte público, que era municipal, al Ministerio de Transportes, por medio de la Autoridad de Transporte Urbano (ATU). El problema es que no mejoró y me atrevo a decir que empeoró. Por eso plantearemos que esa función regrese al municipio metropolitano, como ocurre en muchos países, y que la municipalidad priorice el transporte público en vías segregadas.
–¿Qué propone para el transporte informal?
–Cuando tengamos líneas de transporte modernas y ómnibus cómodos se quedarán sin demanda. No hay necesidad de perseguirlos. El mercado les dirá que se reconviertan porque como colectivos no subsistirán. Esa es la mejor forma. De lo contrario, te pasas la vida multándolos y no van a pagar las multas; seguirán haciendo lo mismo.
![]()
–¿Hay que ampliar El Metropolitano, los corredores?
–Hay que ampliar todo lo que es transporte público en corredores segregados. Haríamos las gestiones ante el Gobierno central, que ha dicho que pondrá en marcha cuatro líneas del Metro en esta gestión para que priorice Lima Norte, que necesita una comunicación más rápida y cómoda con el resto de Lima.
–Limpieza es otra competencia de la municipalidad.
–Nos hemos acostumbrado a ver montículos de basura al costado de las pistas y paredes pintarrajeadas. Hemos decaído en el ornato de la ciudad, que incluye la limpieza. Daremos prioridad a ese tema, que además es más un asunto de cuidado que de dinero. En el Cercado de Lima, una de las zonas más afectadas por la suciedad, haremos una verdadera alianza con los distritos del Rímac y Breña para acometer este problema. No permitiremos basura en las calles y lucharemos para que las paredes estén limpias y libres de grafitis, como hemos hecho en Santiago de Surco.
–¿Cómo mejorar la gestión del recojo de basura y el reciclaje?
–Santiago de Surco es el único distrito que tiene una planta de reciclaje. El recojo de basura se ha complicado porque hay muy pocos lugares para su disposición final. Nuestros camiones recorren cada día 110 kilómetros para llevar la basura a los botaderos ubicados en Carabayllo.
El Ministerio del Ambiente es muy estricto, pero no abre más botaderos. Eso tiene que cambiar. No digo que se ubiquen en cualquier lugar; deben estar en zonas estratégicas. Pero no se puede proteger oligopolios: hay dos botaderos, que son dos negocios y los únicos permitidos en la ciudad. Se necesita abrir más botaderos para reducir el costo de recolección y el Ministerio del Ambiente tiene que asumir esa responsabilidad.
–El comercio ambulatorio es otro gran problema de Lima. ¿Cuál sería la solución?
–Hay que buscar lugares donde pueda actuar el comercio ambulatorio. No es una actividad que los municipios deban promover porque es competencia desleal para quienes tienen establecimientos formales. Pero debemos encontrar zonas donde pueda desarrollarse sin afectar al comercio formal ni el entorno urbanístico y paisajístico.
Es una tarea difícil, pero hay que acometerla. Si nos rendimos y decimos que hagan lo que quieran, no habrá orden en la ciudad. Se tiene que poner orden y respetar las zonas donde no pueden estar porque afectan el ornato, la limpieza y el orden.
–¿Cuál es la propuesta para Lima en el caso de los espacios públicos?
–Hay una gran ausencia de espacios públicos y tenemos proyectos que llevan años sin ejecutarse. Es el caso del tratamiento paisajístico del río Rímac, que contempla grandes malecones con ciclovías, áreas verdes, pequeños anfiteatros para expresiones artísticas y culturales y juegos infantiles: un gran parque lineal.
Ese proyecto lo vamos a llevar adelante, y no solo en el Rímac, sino también en los ríos Chillón y Lurín, y en la Costa Verde. Algunos municipios han puesto un poco de área verde, pero eso tiene que convertirse en un gran parque lineal.
También buscaremos la forma de arenar las playas para generar más espacios en la Costa Verde, sin afectar las mareas que permiten practicar surf. Vamos a poner en valor los parques zonales. Hoy no tienen el atractivo de antes, pero vamos a recuperarlos para que sean realmente espacios de recreación y esparcimiento.
Mi Barrio Metropolitano
El candidato Carlos Bruce plantea mejorar la calidad de vida de los limeños mediante dos programas de vivienda y desarrollo urbano. El primero es Mi Barrio Metropolitano, iniciativa que, según explica, impulsó cuando fue ministro de Vivienda y que busca llevar pistas, veredas, parques, losas deportivas, escaleras y muros de contención a zonas ubicadas fuera del tejido urbano.
Bruce sostiene que el programa fue posteriormente desvirtuado y utilizado para financiar obras como avenidas dentro de las ciudades o puentes, entre ellos el Villena, en Miraflores. Su propuesta es recuperar el programa desde la Municipalidad Metropolitana de Lima y dirigirlo a familias que ya cuentan con un terreno, una vivienda y servicios básicos como agua y desagüe.
La segunda iniciativa es Techo Propio Limeño, que, afirma, ya fue aplicada en Santiago de Surco con recursos provenientes de las utilidades de una planta de reciclaje. El candidato propone reproducir este mecanismo en toda la capital.
El programa contempla otorgar un bono para construir viviendas a personas de escasos recursos que poseen un título de propiedad, pero viven en casas de esteras, adobe o calamina. La prioridad sería para hogares en mayor situación de vulnerabilidad, como madres solteras con hijos o familias con integrantes con discapacidad.
Bruce plantea construir 10,000 viviendas de material noble, con dos dormitorios, baño, sala-comedor y lavandería.
Hoja de vida
Carlos Bruce es economista por la Universidad de Lima y maestro en Planificación Territorial y Gestión Ambiental por la Universitat de Barcelona.
Fue congresista entre 2006 y 2019, y ministro de Vivienda en 2017-2018 y 2019.
Creó los programas MiVivienda y Techo Propio gracias a los cuales más de 3 millones de peruanos viven hoy en una casa propia digna.
También implementó el Programa Mejoramiento Integral de Barrios, Mi Barrio.