Poder Judicial actualiza Pacto por la Justicia Ambiental en el Perú
Documento se entregará al papa León XIV en su visita al país en noviembre.
Este documento normativo, que será entregado al papa León XIV durante su próxima visita al país en noviembre fue validado y ratificado primero por la Sala Plena de la Corte Suprema y luego por el Consejo Ejecutivo del Poder Judicial.
La presidenta del PJ, Janet Tello Gilardi, formuló este anuncio al inaugurar una nueva edición de ‘Los Jueves Culturales’ que presentó el conversatorio “Integridad para la Amazonía: reflexiones sobre la deforestación”, actividad académica realizada en Palacio de Justicia con participación de jueces, así como personal jurisdiccional y administrativo.
La magistrada señaló que la actualización del Pacto por la Justicia Ambiental en el Perú plantea, entre otros desafíos, fortalecer la prevención y respuesta frente a la deforestación y otras actividades ilícitas que afectan el ambiente.
Asimismo, propone proteger nuestros bosques y ecosistemas; garantizar los derechos de los pueblos indígenas y poblaciones vulnerables; y fortalecer la reparación y restauración frente al daño ambiental.
El Pacto de Madre de Dios fue suscrito en 2018 durante el I Congreso de Justicia Ambiental realizado en Puerto Maldonado y, en aquella oportunidad, el entonces presidente del Poder Judicial, Duberlí Rodríguez Tineo, entregó el documento al papa Francisco cuando visitó el Perú.
“Cuando pensamos en la Amazonía, pensamos en sus grandes bosques, sus ríos, su extraordinaria biodiversidad y en las comunidades que la habitan; pero cuánto de nuestra propia vida y de las próximas generaciones dependen también de ese inmenso territorio”, expresó Tello Gilardi.
Por ello, la magistrada sostuvo que la deforestación representa uno de los grandes desafíos de nuestra Amazonía, y detrás de ella pueden existir actividades ilícitas, economías ilegales, afectación de ecosistemas y vulneración de los derechos de las personas y comunidades que dependen del bosque.
“Los pueblos indígenas y las comunidades amazónicas enfrentan estas consecuencias de manera especialmente cercana; para ellos, el bosque no representa únicamente un recurso natural, es fuente de subsistencia, territorio, cultura y parte de una relación histórica y ancestral”, señaló.