Janet Tello: prevenir la violencia exige educar en respeto, igualdad y diversidad
Para educar con respeto, igualdad y valoración de la diversidad
Señaló que combatir la violencia exige algo más que sancionar cuando el daño ya ha ocurrido, por lo que se requiere impartir una educación basada en el respeto, la igualdad y la valoración de la diversidad.
“Esta es precisamente la esencia del enfoque de género, por tanto, no debería ser entendido como una amenaza, sino como una herramienta para comprender cómo determinadas desigualdades, estereotipos y relaciones de poder pueden favorecer situaciones de discriminación y violencia”, refirió.
Así lo expresó en el artículo “Educar para vivir sin violencia”, publicado en un medio local, en el que hace referencia al caso de una presunta agresión sexual contra un estudiante de 16 años del Liceo Naval Almirante Guise, ubicado en el distrito de San Borja.
“Si nos importa el presente y futuro de nuestros NNA debemos concentrarnos en formar personas capaces de reconocer el valor del otro, porque aprender a valorar a quien es diferente por razones culturales, raciales, identitarias u otra naturaleza es aprender a no violentarlo”, refirió.
Cabe resaltar que, en la administración de justicia, la transversalización del enfoque de género busca corregir las asimetrías de género existentes en la realidad (trasladadas al ámbito judicial) para lograr un estándar de imparcialidad y trato igualitario.
Esto mediante una nueva forma de análisis de la evidencia probatoria, de notar cómo determinados hechos, o incluso normas, afectan de manera distinta a los hombres y mujeres.
VIOLENCIA QUE INTERPELA
“Hay hechos que estremecen a una sociedad y la obligan a mirarse al espejo, y la denuncia de violencia sexual contra un estudiante de un colegio nos interpela sobre ¿qué estamos haciendo como sociedad para prevenir la violencia que alcanza a nuestros niños, niñas y adolescentes?”, señaló.
La magistrada explicó que la violencia no empieza ni termina en las aulas de un colegio al remarcar que, durante décadas, se han construido políticas para prevenir la violencia ejercida por personas adultas contra estudiantes, con avances importantes, pero persisten situaciones de violencia sexual, física y psicológica.
“Al mismo tiempo, enfrentamos nuevas expresiones: nuevas formas de violencia entre estudiantes, cyberbullying y agresiones que se dirigen, incluso, contra docentes”, dijo.
De igual manera, recalcó que el propio Ministerio de Educación reportó, a través de su plataforma SíseVe, 85 mil 967 casos de violencia escolar entre 2013 y 2024.
“No son solo cifras, porque detrás de cada reporte hay una persona cuya dignidad ha sido afectada, por lo que cabe preguntar por las causas profundas de una violencia que cambia de forma, pero permanece en nuestras relaciones”, refirió.
Remarcó, además, que una sociedad que tolera, acepta y, por tanto, normaliza la humillación, la discriminación, el racismo, la imposición o el desprecio hacia quien es distinto en cualquier aspecto, termina en crear condiciones para que la violencia se reproduzca.
“UNICEF ha señalado que las desigualdades de género están relacionadas con diversas formas de violencia en las escuelas, ante lo cual la comunidad educativa debe convertirse en el espacio de transformación hacia la igualdad en el ejercicio de los derechos y una convivencia libre de violencia”, indicó.
DESAFÍO MAYOR
Tello Gilardi consideró que el desafío actual es aún mayor con el aumento de la tecnología en tanto que NNA conviven con contenidos digitales que transmiten modelos distorsionados de violencia, sexualidad y relaciones humanas.
“Frente a ello, la familia, la escuela, el Estado, los medios y las plataformas digitales tenemos responsabilidades que no podemos eludir”, sostuvo la autoridad judicial.
De ese modo, recalcó que el Perú necesita coherencia para hacer efectiva la prevención de la violencia, acciones que coloquen en el centro la dignidad humana y el interés superior de cada NNA.
“Las leyes y las políticas públicas no deben estar a contracorriente de esta necesidad, pues no se trata solo de la igualdad de oportunidades entre hombres y mujeres, o solo de proteger a la familia, se trata en buena cuenta de proteger a todas las personas”, expresó.
En diversas oportunidades, Tello Gilardi ha resaltado los avances logrados con la aplicación del enfoque de género en el Poder Judicial, lo cual ha permitido lograr una transformación real de la administración de justicia con sentencias más justas y sin discriminación.
“Aplicar la perspectiva de género ha sido un reto muy grande y se ha avanzado de manera considerable, por eso hablamos de una transformación real que lleva a que jueces y juezas apliquen las normas sin estereotipos y con perspectiva de género”, señaló.