• MIÉRCOLES 23
  • de setiembre de 2026

Derecho

FOTOGRAFIA
FISCALIZACIÓN TRIBUTARIA

Avance digital de Sunat: empresas deben reforzar controles internos

Conciliar registros, conservar documentos y revisar criterios fiscales reduce contingencias durante las verificaciones, recomienda la abogada Jennifer Saavedra para atender los requerimientos de la administración.
“La información que generan las compañías puede ser contrastada con la que brindan sus proveedores”.

En declaraciones al Diario Oficial El Peruano, la abogada tributarista Jennifer Saavedra Sáenz afirma que resulta clave conciliar la información, conservar el sustento de las operaciones y documentar los criterios tributarios aplicados por las organizaciones.

Proceso

“La Sunat está consolidando un proceso de digitalización que le permite disponer de información más detallada sobre las operaciones de las empresas. Podríamos decir que ya se está perfilando a todo un ecosistema digital”, explica.

En este escenario, refiere, la habilitación del Sistema Integrado de Registros Electrónicos (SIRE) trajo la facturación electrónica, los registros digitales, los libros electrónicos e, incluso, las declaraciones tributarias con una proforma de la información ya cargada por los contribuyentes.

“El SIRE te propone que los registros de compra y ventas, a partir de los comprobantes electrónicos, se vayan llenando y tengas una versión preliminar de lo que habría realizado la empresa en determinado periodo con respecto a sus operaciones”, remarca.

La asociada sénior del estudio Rebaza, Alcázar & De las Casas resalta que la transformación de la entidad abarca más espacio en la fiscalización digital, desde la facturación, registros digitales y hasta las declaraciones tributarias, que le permiten contrastar datos y orientar mejor sus acciones de control.

“Para las empresas, este avance de la Sunat exige, definitivamente, revisar mejor y a mayor detalle la información, primero, propuesta por la administración, mediante el SIRE, y asegurar que sus operaciones estén correctamente sustentadas”, asevera.

Saavedra resalta la importancia de que las compañías eviten errores que les puedan generar contingencias tributarias, como omitir operaciones, duplicar registros o, en algunos casos, no considerar notas de crédito o aceptar información precargada que figura en el sistema sin revisarla.

“Es importante tener en cuenta también que la información que generan las compañías puede ser contrastada con la que brindan sus proveedores. Así, cuando no hay una conciliación de orden o la información no conversa entre tu facturación, registro, declaración y tratamiento tributario que le hayas dado a una operación, puede haber inconsistencias”, advierte.

Por error, admite, se puede haber emitido operaciones, duplicado registros, no considerado un ajuste efectuado, aunque sea totalmente válido, pero cuando en algún momento la administración inicie alguna verificación o fiscalización será importante contar con el sustento documentario para argumentar las decisiones tomadas.

La abogada manifiesta que otro aspecto que requiere especial atención corresponde a los gastos contabilizados y su eventual deducibilidad. En estos casos, señala que debe revisarse su vinculación con la actividad empresarial, el período correspondiente y el cumplimiento de los requisitos establecidos. “Lo que tenemos que tratar de conciliar, para poder resumir esto, con la fiscalización digital y lo que hacen las empresas, es tratar de encontrar un orden, un equilibrio entre lo que Sunat ya va recopilando y lo que en parte los contribuyentes van a ir aceptando”, anota.

Prioridades

Frente a este nuevo escenario, Saavedra plantea controles internos que deberían priorizar las empresas. El primero consiste en conciliar la información antes de efectuar una declaración.

Para tal fin, recomienda revisar los comprobantes de pago emitidos y recibidos, las notas de crédito, los registros electrónicos, la contabilidad y las declaraciones. La tarea, enfatiza, no corresponde solo a las áreas contable y tributaria, sino que involucra también a compras, tesorería, finanzas y legal. “Esta labor permitirá identificar omisiones, duplicidades, diferencias que deben corregirse o explicarse”, subraya.

Sustento de operaciones

Jennifer Saavedra precisa que un segundo control consiste en conservar el sustento de las operaciones desde el momento en que se efectúan. En particular, los gastos deben poder acreditar qué se recibió y cuál es su relación con la actividad de la empresa, explica. La documentación, agrega, debe permitir identificar a los participantes del servicio, el beneficio obtenido, la necesidad que motivó la contratación y la relación de la operación con la generación de ingresos. “Es decir, todo un circuito que me permita acreditar la deducibilidad de ese gasto”, indica.

Como tercer control, aconseja revisar y documentar los criterios tributarios usados por cada empresa, según las características de sus operaciones y el período en que estas deben reconocerse. Saavedra pone como ejemplo la necesidad de verificar si un gasto es deducible, si corresponde utilizar el crédito fiscal y si se cumplieron los requisitos de pago aplicables. “Omitir los medios de pago exigidos puede afectar el reconocimiento tributario del gasto o crédito”, alerta.