• MIÉRCOLES 23
  • de setiembre de 2026

Opinión

FOTOGRAFIA
Reflexiones

Cuidado con El Niño

Hoy, el país se alista para enfrentar un fenómeno El Niño (FEN) de intensidad fuerte a extraordinaria, por encima de los episodios de 1983 y 1998, que redujeron el PBI en 4.1% y 1.7% y dejaron pérdidas humanas, especialmente en la infancia.

En este contexto, destaca la articulación del Estado, el sector privado, la cooperación internacional y la sociedad civil mediante un comando único, así como el Decreto de Urgencia 008-2026, que destina más de S/ 179 millones a la Autoridad Nacional del Agua para descolmatar ríos e instalar barreras en quebradas.

Poner las necesidades de la infancia en el centro es prioritario. Más de 3 millones de niñas, niños y adolescentes viven en zonas de riesgo alto o muy alto frente al FEN, según estimaciones de Unicef a partir del Censo nacional 2025 del INEI y datos de Cenepred. El FEN pasará, pero ellos seguirán aquí, con más o menos carencias, según cómo respondamos hoy.

Estas cifras muestran también la importancia de mantener servicios clave para la infancia, como Cuna Más, prioridad señalada por la presidenta en su discurso de toma de posesión. Ante una emergencia, asegurar la continuidad de este servicio resulta fundamental para la atención de niñas y niños en las zonas afectadas.

La estimación identifica además 1,917 establecimientos de salud en zonas de riesgo alto o muy alto. Mantenerlos operativos será clave para atender partos, controles de crecimiento e inmunizaciones, y responder ante enfermedades como el dengue, que requiere especial atención por sus posibles consecuencias en el embarazo.

Proteger estos avances implica evitar que la emergencia interrumpa la educación. Según el Minedu, 13,093 locales educativos de la costa están en riesgo alto o muy alto. Sin comprometer la seguridad de docentes y estudiantes, se debe procurar la continuidad de las clases, evitar usar escuelas como albergues y disponer de aulas temporales, además de brindar soporte emocional y protección frente a la violencia.

Los programas de protección social deben alcanzar a la niñez y adolescencia afectada, incluidos quienes no figuran en los padrones regulares.

La etapa más álgida coincidirá con el inicio de gestión de nuevos alcaldes y gobernadores, quienes deberán dar continuidad a los planes de contingencia. El llamado a la unión requiere respuestas contundentes.

Desde Unicef estamos listos para desplegar nuestro apoyo material, técnico y experiencia allí donde la niñez lo requiera, convencidos de que, en emergencia, la infancia primero.