• MIÉRCOLES 23
  • de setiembre de 2026

Cultural

FOTOGRAFIA

Poesía visual: documental sobre tilsa Tsuchiya

Este domingo se estrenará una película dedicada a la artista plástica dirigida por el cineasta experimental Mario Pozzi-Escot.


Editor
Ernesto Carlín Gereda

Editor de Culturales

ecarlin@editoraperu.com.pe


El cineasta rememora que era un periodo de grandes búsquedas artísticas y de reflexión sobre la identidad y lo peruano. Décadas después, decidió revisar aquel material de archivo. El resultado es Tilsa Tsuchiya: el ojo de la luna, documental experimental que se estrenará el domingo 27, a las 19:00 horas, en Jazz Zone, en Miraflores.

La película nace, así, de un diálogo entre el presente y las imágenes registradas cuando la artista estaba viva. Pozzi-Escot, cineasta y fotógrafo, trabajó junto con su hijo Sol, responsable de la producción, a partir de su archivo. El material permite recuperar a Tilsa en un periodo de búsqueda personal y artística, antes de su muerte en 1984, y acercarse a una creadora que no parecía interesada en las exigencias del mercado, sino en desarrollar su propia obra.

Una búsqueda personal

Pozzi-Escot recuerda a una artista de gran depuración técnica, particularmente reconocible por la precisión de su trazo. “Se podía demorar un año en un cuadro”, señala al evocar su método de trabajo.

Aunque sus óleos son relativamente pocos, Tilsa también trabajó con tinta china y desarrolló un lenguaje en el que confluyeron referencias de distintas tradiciones culturales. Su obra, revalorizada con el paso del tiempo, construyó un universo de seres híbridos, paisajes imaginarios y figuras vinculadas con el misterio.

El documental no busca únicamente reconstruir una biografía. Su carácter experimental plantea una reflexión sobre la obra de Tilsa y sobre las preguntas que acompañaban aquella época. El propio director explica al Diario Oficial El Peruano que buscaba hacer algo original cuando registró a la pintora, siguiendo sus inquietudes y su proceso creativo.

Entre las imágenes aparecen también elementos de ese recorrido, desde su aproximación a Tristán e Isolda hasta los últimos años de su vida.

La propuesta se inscribe en una trayectoria cinematográfica alejada del circuito comercial. “Hago mis películas y tienen circuitos alternativos, investigaciones. No hago películas para el circuito comercial”, afirma Pozzi-Escot.

Su interés por explorar distintos soportes forma parte de esa búsqueda: desde los años 80 trabajó con celuloide y, posteriormente, incorporó el video digital. Para el cineasta, la creatividad puede desarrollarse con cualquier técnica.

Dato

55 Años de la muerte de la pintora se cumplen hoy.