• MIÉRCOLES 23
  • de setiembre de 2026

Cultural

FOTOGRAFIA

Mario Pozzi-Escot: “el reto fue encontrar la poética de Tilsa a través de la cámara”

Realizador presenta documental “Tilsa Tsuchiya: el ojo de la luna” sobre la pintora y grabadora.

-¿En qué circunstancias conoció a Tilsa Tsuchiya (Supe, 1928- Lima, 1984)?

-La conocí porque era amiga de mi hermano Solrac, quien estaba en Francia. Cuando Tilsa vino al Perú, se reunía con un grupo de artistas y amigos. Estaban: Lika Mutal, [José] Tola, Cristina Gálvez y algunas personas más. Fue en esas reuniones donde la conocí.

Escribí hace un tiempo que la artista, hija de un japonés y una peruana tusán, de tamaño menudo, era huraña. Que gustaba vestirse de colores oscuros (los grises siempre aparecerían en sus obras). Que repelía la vulgaridad y la mediocridad. Que pintaba por las mañanas y dibujaba de noche. Que escuchaba a Vivaldi y a Wagner, que leía al filósofo orientalista René Guenon. Que azotaba la paleta de colores sobre todo con el pincel delgado. 

Ella, la admirada Tilsa, daba vida en pinturas, dibujos, esculturas, en un taller de cinco metros por cuatro, a personajes míticos, donde lo erótico siempre salía a flote (¿acaso no es esencia de lo humano?); personajes que hacían el trasvase plástico natural entre las culturas de Oriente y Occidente. Que era su búsqueda estética particular, por ello le dolía tanto separarse de un cuadro como un día convertirse en “una máquina productora de cuadros”.

-¿Tilsa fue un personaje fácil de filmar, de captar a través de una cámara?

-El reto no era simplemente filmarla, sino encontrar a través de la cámara su mundo subjetivo, su mundo onírico, su poética. Eso es lo más difícil: traducir ese universo en imágenes. Justamente, la película que estamos haciendo [“Tilsa Tsuchiya: el ojo de la luna”] trabaja en esa dirección. Busca encontrar una expresión cinematográfica para ese mundo y comprender cómo llegó Tilsa a construirlo. Todo lo que pude ver de ella lo fotografié y lo filmé. Además, cuando comencé a registrarla todavía trabajábamos en celuloide: no existían las posibilidades que hoy ofrecen el video y lo digital.

-¿Qué puede comentar sobre el material de archivo de Tilsa?, ¿existe en forma abundante o es limitado?

-Es muy difícil de encontrar. Casi no existe material audiovisual sobre Tilsa. Su reconocimiento internacional contribuyó posteriormente a que su obra alcanzara una mayor difusión también en el Perú.


Una propuesta particular 

Mario Pozzi-Escot recuerda que Tilsa Tsuchiya formó parte de “una generación y de un ambiente artístico en el que estaban Cristina Gálvez, Lika Mutal, Gerardo Chávez, [Alberto] Quintanilla y otros artistas. En ese contexto aparece Tilsa con una propuesta muy particular, con sus propios valores y con la enorme calidad de su pintura”.

“Seguramente, existen archivos de la época dispersos, especialmente en periódicos y otras publicaciones, pero reunir material sobre ella ha sido una tarea difícil”, comenta el realizador, a quien le tomó varios meses todo el trabajo del documental, desde la preproducción, la investigación y recopilación de materiales; las grabaciones y entrevistas; y, finalmente, el trabajo de edición.


Presentación 

Tilsa Tsuchiya: el ojo de la luna se presentará este domingo 27, a las 7 p. m., en Jazz Zone (Av. La Paz 656, Miraflores). Reservas Telf. 933-352-495.

La película es dirigida por Mario Pozzi-Escot y producida por su hijo, Sol Pozzi-Escot. Busca acercar al público al universo de la artista desde la mirada de un cineasta que compartió su amistad.

Datos: 

- Tilsa Tsuchiya fue la Gran Medalla de Oro en Pintura de la promoción 1959 de Bellas Artes.

-En el año 1970 obtuvo el Premio Teknoquímica. 

-US$ 882 000 se vendió en 2022 su cuadro “Tristán e Isolda”, por la casa Sothebys (Nueva York). Se convirtió en la primera obra de un artista peruano que se vende por ese monto.

-En 2023, el Banco Central de Reserva del Perú emitió un billete de S/ 200 con el rostro de la artista. 

(FIN) NDP/JVV