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En su intervención, un día después de acusar a las “grandes petroleras” de tratar la atmósfera como una “vertedero a cielo abierto”, António Guterres, de 77 años, aprovechó su discurso en la cumbre para transmitir un mensaje de esperanza.
“Las energías renovables son la fuente de electricidad más barata, rápida y segura”, afirmó. “La energía limpia ha pasado de ser una alternativa a ser imparable”.
Instó a los países a elevar sus objetivos de reducción de emisiones y a presentar planes concretos para abandonar los combustibles fósiles, una causa que ha recibido un impulso por parte de Alemania, la mayor economía de Europa, que publicó su hoja de ruta horas antes del discurso de despedida de Guterres como organizador de la cumbre.
“Somos la primera generación que cuenta con las herramientas necesarias para poner fin a la era de los combustibles fósiles, y la última que puede evitar la catástrofe climática”, concluyó el secretario general, que a finales de año deja el cargo.
Después de Guterres, les tocará el turno a los mandatarios de Turquía, Recep Tayyip Erdogan; y de Australia, Anthony Albanese.
Turquía presidirá y acogerá en Antalya la COP31, del 9 al 20 de noviembre, mientras Australia estará encargada de dirigir las negociaciones, en virtud de un inédito acuerdo político.
El último año de Guterres en funciones ha estado marcado por una serie de eventos extremos, y más recientemente el fenómeno El Niño, que se perfila como el más intenso jamás registrado.
Contundencia
El martes, Guterres encabezó la arremetida contra la industria petrolera al acusarla de que por décadas ha tratado “la atmósfera como un vertedero” y “sacado provecho de las consecuencias”.
El ex primer ministro portugués, de 77 años, comparó los 500,000 millones de dólares de beneficios de las grandes petroleras desde principios de 2022 con los 34,000 millones de financiación para ayudar a los países en desarrollo a adaptarse al calentamiento global.
En los últimos años, hizo afirmaciones igualmente impactantes sobre el momento del planeta como cuando aludió a la “autopista al infierno climático” o a la “era de la ebullición global”.
Justicia climática
“Guterres es un defensor extraordinario del clima”, opina Rachel Cleetus, de la organización medioambiental estadounidense Union of Concerned Scientists.
Celebró la voluntad del jefe de la ONU de “poner en primer plano las voces de los menos poderosos y subrayar la necesidad de justicia climática”.
En la agenda figuran también llamados a hacer más ecológicas las economías, a financiar mejor la transición de los países en desarrollo y a reforzar la resiliencia de las sociedades frente a un mundo que se calienta cada vez más.
Uno de los puntos centrales de la jornada será la electrificación.