• LUNES 28
  • de setiembre de 2026

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Reflexiones

Transferir conocimiento para transformar el Perú


Editor
Karina Maldonado

Subdirectora de Innovación y Transferencia Tecnológica del Concytec


Transferir tecnología no significa únicamente patentar. Implica conectar los resultados de I+D+i con quienes pueden utilizarlos y llevarlos a escala: empresas, entidades públicas, entre otros actores. Ello puede ocurrir mediante licenciamiento, investigación colaborativa, servicios tecnológicos, asistencia técnica o la creación de empresas de base tecnológica. En todos los casos, supone construir puentes entre la academia, el sector productivo y el Estado.

Hoy esos puentes todavía son frágiles. El diagnóstico nacional muestra que 44% de las universidades e institutos públicos de investigación no cuenta con una oficina o unidad de transferencia tecnológica y que 80% carece de una política específica en esta materia. Además, la mayoría de las instituciones concentran sus esfuerzos en actividades iniciales de la transferencia, vinculadas principalmente con la identificación de portafolios de I+D, la propiedad intelectual y la evaluación de patentabilidad, pero pocas avanzan hacia la evaluación comercial, la vinculación con empresas, el licenciamiento o la creación de empresas derivadas. Existe, por tanto, una brecha entre lo que investigamos y lo que logramos transformar en valor económico y social.

Cerrar esa brecha requiere reglas claras, capacidades especializadas e incentivos adecuados. Una ley de transferencia tecnológica permitiría reconocer esta actividad como una función estratégica del Sinacti, fortalecer las unidades responsables, profesionalizar a los gestores tecnológicos y generar condiciones más previsibles para proteger, valorizar y comercializar resultados de investigación.

También necesitamos cambiar la lógica de los incentivos. Si esperamos que investigadores y docentes participen en proyectos con empresas, desarrollen tecnologías protegibles o impulsen emprendimientos de base tecnológica, estas actividades deben ser adecuadamente reconocidas. La participación en regalías y los mecanismos para promover empresas de base tecnológica pueden convertir la transferencia en un verdadero estímulo para investigar e innovar.

Habilitar la transferencia tecnológica es, además, una manera de hacer más eficiente la inversión pública en investigación científica y desarrollo tecnológico. Cuando la investigación responde a las necesidades de un usuario o cuando un resultado de investigación encuentra un usuario y llega a aplicarse, puede mejorar la productividad de una pyme, resolver un problema público, generar empleo calificado, crear una nueva empresa o abrir oportunidades en mercados de mayor valor.

Desde el Concytec, trabajamos para fortalecer capacidades, promover la articulación entre actores y construir instrumentos que acerquen la oferta de conocimiento a las necesidades del país. Pero para consolidar estos esfuerzos necesitamos un marco que permita a las instituciones actuar con mayor seguridad y capacidad de respuesta.