Cultural
En Las aulas celestes, dos antiguos compañeros de un colegio público de un barrio obrero de Lima se reencuentran después de varios años y enfrentan un episodio de su pasado que permanece sin resolver.
La obra transcurre durante un encuentro nocturno entre Manuel y Sabino Zárate. Manuel ha vivido dos años en Estados Unidos, donde abandonó una prometedora carrera académica, y regresa al Perú movido por la necesidad de comprender un dolor que no logra nombrar. Sabino, en tanto, conserva un rencor relacionado con un hecho ocurrido durante su adolescencia.
El reencuentro abre una revisión de aquella etapa y de las circunstancias que marcaron sus vidas.
Memoria y educación
La adaptación aborda el racismo, la exclusión y las de-sigualdades que atraviesan la educación pública. Manuel confronta también el autorracismo, las humillaciones sufridas por parte de algunos profesores y el apoyo recibido de otros, así como las dificultades que enfrentó para sostener una beca en una universidad privada. La historia plantea así la posibilidad de una reconciliación entre los dos amigos y consigo mismos.
El interés de De Althaus por la memoria está presente desde hace varios años en su dramaturgia. Ya en Ruidos exploró la relación entre recuerdos, vínculos familiares y experiencias personales, una preocupación que continuó desarrollando en su ciclo de obras sobre la maternidad y la paternidad.
En Las aulas celestes, esa mirada se desplaza hacia la experiencia escolar y las huellas que puede dejar en la vida adulta.
Una puesta austera
La propuesta escénica apuesta por el minimalismo y utiliza los recursos propios del teatro y el trabajo actoral para construir los distintos espacios, tiempos y estados emocionales de la historia.
El elenco está integrado por Daniel Cano, Herbert Corimanya, Verony Centeno y Kiara Quispe.
Dato:
16 años es la edad mínima recomentable para ver la obra.