Editorial
“El punto de partida es sólido. El turismo receptivo generó en 2025 más de 5,350 millones de dólares en divisas, por encima de los niveles previos a la pandemia”.
El punto de partida es sólido. El turismo receptivo generó en 2025 más de 5,350 millones de dólares en divisas, por encima de los niveles previos a la pandemia. Sobre esa base, el plan de largo plazo Quinquenio de la Infraestructura Turística propone cuatro apuestas: el Eje Noramazónico con Kuélap como núcleo, el Corredor Valle del Colca-Arequipa, las Playas del Norte y Choquequirao.
Más que sumar obras, se trata de diversificar la oferta y abrir nuevos polos de atracción, con énfasis en naturaleza, aventura, turismo comunitario y turismo de reuniones. Un país que durante décadas giró alrededor de una sola postal empieza a mostrar su mapa completo.
Pero un destino no se sostiene solo con carreteras y hoteles. La viceministra de Comercio Exterior, Liz Chirinos, recordó que ser competitivo significa transformar recursos en experiencias de escala internacional, y esa transformación pasa por llegar con facilidad.
De ahí el valor de la reinstalada Mesa de Conectividad Aérea, en la que el Ministerio de Comercio Exterior y Turismo (Mincetur), el sector privado y el Ministerio de Transportes y Comunicaciones (MTC) trabajan nuevas rutas y frecuencias. Los enlaces Cusco-São Paulo y Cusco-Santiago de Chile acercan mercados clave y benefician al viajero peruano.
A ello se suma una agenda digital, compuesta por el asistente de inteligencia artificial de Peru.travel, TUR4ALL, los Destinos Turísticos Inteligentes y el futuro Observatorio Turístico Nacional, que promete decisiones públicas y privadas apoyadas en información confiable.
Quizá la imagen más elocuente de la jornada no provino de una cifra, sino de un taller de Quinua. El maestro artesano Leonidas Orellana Castro, quien en 1993 fundó Wari Runa y formó a nuevas generaciones, recibió el Premio Nacional Amautas de la Artesanía Peruana 2026, que suma 43 distinguidos desde el 2000.
Su cerámica, con ecos de la iconografía wari, recuerda que la infraestructura se destina a llevar al visitante hasta una cultura viva, no a reemplazarla.
En la misma línea, la nueva edición de De Nuestras Manos, junto a Larcomar, reunirá a 90 artesanos de las 25 regiones tras 13 ediciones exitosas.
El desafío actual es de continuidad y ejecución: que los proyectos avancen al ritmo prometido, la conectividad llegue con frecuencias estables y los datos orienten cada ajuste.
Si esto ocurre, la conexión dejará de ser un lema para convertirse en una forma de crecer. Al Perú le sobran paisajes y talento; le corresponde seguir tendiendo los puentes que los unan con el mundo.