Año de la Esperanza y el Fortalecimiento de la Democracia
  • VIERNES 2
  • de octubre de 2026

Política

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ENTREVISTA A ALISSAR CHAKER, REPRESENTANTE RESIDENTE DEL PNUD PERÚ

PNUD: La cultura de paz es clave para el desarrollo de un país

–En un año clave para el Perú con un superciclo electoral, el PNUD ha presentado una campaña por la cultura de paz. ¿Porqué hablar de ello en este contexto?

–Hablar de cultura de paz en un año electoral como el que atraviesa el Perú es recordar que las diferencias son parte esencial de la democracia. No tenemos que pensar igual, pero sí necesitamos procesar nuestros desacuerdos mediante el diálogo y respeto para evitar que deriven en confrontación. Por eso, la democracia y la cultura de paz se refuerzan mutuamente: una brinda reglas y espacios para expresar las diferencias, que son naturales en toda sociedad, y la otra permite abordar estas diferencias de manera constructiva y con voluntad de alcanzar acuerdos orientados al bien común.

El Perú cuenta con una larga aspiración democrática, con importantes aportes en la región. Pero consolidar la democracia es una tarea permanente, pues los avances pueden revertirse. Preservar estos avances requiere de instituciones capaces de representar a la ciudadanía y responder a sus necesidades, gestionando las diferencias a través de acuerdos para una convivencia pacífica.

Y si bien esta convivencia pacífica es fundamental durante las elecciones, su importancia es aún mayor después de los comicios. Independientemente del resultado electoral, la ciudadanía seguirá compartiendo los mismos espacios y deberá buscar la forma de trabajar en conjunto para superar las barreras que frenan el desarrollo del país.

Con este propósito, lanzamos junto con los tres organismos electorales, Editora Perú y la Unión Europea la campaña La cultura que nos une, la cultura de paz, que convoca a la ciudadanía, las candidaturas, los medios de comunicación e instituciones a asumir el compromiso de rechazar la violencia, y fomentar el respeto y la tolerancia a la diversidad.

–El Perú es un país profundamente diverso. ¿Cómo puede esa diversidad contribuir a construir una cultura de paz?

–La diversidad no supone un obstáculo para construir la paz; por el contrario, es un activo. La cultura de paz no busca homogeneizar el pensamiento, sino crear espacios donde las diferencias puedan coexistir y enriquecer el debate público. Cuando se reconoce y valora la diversidad como parte de la identidad nacional del Perú, se fomentan la empatía, el respeto, la tolerancia y la confianza entre las personas.

No existe una sola manera de entender el país ni una sola forma de imaginar su futuro. Por eso, incorporar distintas perspectivas y experiencias permite formular soluciones más representativas, innovadoras e inclusivas. Así, la diversidad contribuye a prevenir la exclusión, fortalecer el diálogo y construir una paz que pueda resistir y superar crisis y tensiones.

–En momentos de alta polarización como los periodos electorales, la violencia también se amplifica en los espacios digitales, ¿cómo podemos abordar este fenómeno?

–Las plataformas digitales desempeñan un papel importante en la democratización del acceso oportuno a la información y en la ampliación de la participación ciudadana en los asuntos públicos. Sin embargo, también pueden convertirse en cajas de resonancia de discursos de odio, desinformación y otras formas de violencia digital.

Abordar este fenómeno exige la participación conjunta de la ciudadanía, las candidaturas, los medios de comunicación, las instituciones y las propias plataformas, así como contar con herramientas para prevenir las agresiones y responder a ellas. Con este propósito, el PNUD y la Unión Europea elaboramos una guía práctica para que las personas víctimas de violencia digital dispongan de rutas claras de actuación y apoyo. Además, hemos impulsado la Red de Universidades por la Integridad de la Información, en la que docentes y estudiantes de 10 universidades reciben asistencia técnica del PNUD para generar evidencia y desarrollar respuestas frente a la desinformación, los discursos de odio y la comunicación tóxica. Buscamos que los espacios digitales, donde la ciudadanía se informa y participa en procesos democráticos, sean entornos de convivencia pacífica.

–¿Qué responsabilidad tienen las candidatas y los candidatos en la construcción de una cultura de paz?

–Tienen una responsabilidad fundamental porque sus palabras, acciones y formas de relacionarse influyen directamente en el tono del debate público y pueden influir en el comportamiento de sus simpatizantes. Por ello, deben promover un liderazgo responsable que contribuya a reducir la polarización, favorezca el respeto entre posiciones distintas y fortalezca la confianza en el proceso electoral.

En ese sentido, el Pacto Ético Electoral que promueve el Jurado Nacional de Elecciones traduce esta responsabilidad en compromisos concretos para las candidaturas: respetar las reglas democráticas y los resultados electorales, priorizar las propuestas y rechazar la desinformación, los discursos de odio y toda forma de violencia.

Asimismo, los debates, entrevistas y mitines son una oportunidad para que presenten sus ideas, propuestas y planes, nunca plataformas para descalificar, estigmatizar o incitar a la violencia.

–¿Qué líneas de trabajo mantiene el PNUD en materia de cultura de paz?

–Para el PNUD, la cultura de paz es fundamental para el desarrollo porque no puede haber progreso sostenible sin convivencia democrática, confianza en las instituciones y participación ciudadana. No entendemos la paz como la ausencia de diferencias, sino como la capacidad de gestionarlas mediante el diálogo, la inclusión y el respeto a las reglas compartidas y los mecanismos institucionales.

Por eso, el PNUD trabaja con los tres organismos del sistema electoral: JNE, ONPE y Reniec, y con los medios públicos, como Editora Perú, para fomentar en todo el Perú el respeto, la tolerancia y el diálogo, contribuyendo así a fortalecer la confianza y la convivencia pacífica durante el proceso electoral.

Otra línea de trabajo es la prevención y gestión de conflictos. Colaboramos con instituciones públicas y la sociedad civil para anticipar y gestionar conflictos, promover el diálogo y fortalecer la participación ciudadana. Contribuimos al desarrollo de espacios de encuentro y diálogo entre las autoridades y la ciudadanía en los territorios, procurando una participación amplia y diversa que incluya las voces de las poblaciones históricamente excluidas. Así contribuimos a que las demandas ciudadanas se canalicen en propuestas y a crear los puentes necesarios para alcanzar acuerdos y consolidar una paz sostenible. Además, el PNUD trabaja de la mano con jueces y juezas de paz en comunidades rurales. Su experiencia demuestra que la paz va más allá de resolver un conflicto entre dos personas: su labor contribuye a que las comunidades recuperen la confianza, preserven sus vínculos y restablezcan la convivencia después de un conflicto.

Campaña

En el marco del Día Internacional de la Paz, que se conmemoró el 21 de setiembre, y a pocos días de las Elecciones Regionales y Municipales en el Perú, se lanzó la campaña La cultura que nos une, la cultura de paz, impulsada por el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo y la Unión Europea, en alianza con los tres organismos electorales: Jurado Nacional de Elecciones (JNE), la Oficina Nacional de Procesos Electorales (ONPE) y el Registro Nacional de Identidad y Estado Civil (Reniec), y con Editora Perú como medio aliado. La campaña busca promover una convivencia basada en el respeto, el diálogo y el reconocimiento de nuestras diferencias. Es un llamado a elegir con respeto, reconociendo que las diferencias pueden sostener la convivencia democrática y la paz social.