Año de la Esperanza y el Fortalecimiento de la Democracia
  • MARTES 6
  • de octubre de 2026

Editorial

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La democracia fortalecida

“Corresponde, por ello, que las nuevas autoridades asuman el mandato recibido con transparencia, responsabilidad, diálogo y vocación de servicio”.

A partir de esta renovación de autoridades se inicia una nueva etapa de la vida democrática, centrada en la formación de gobiernos regionales y municipales orientados a atender las necesidades de la población, gestionar responsablemente los recursos públicos y fortalecer las instituciones. La elección constituye, así, el punto de partida de un mandato que debe traducirse en servicio público, desarrollo y bienestar para las comunidades.

La legitimidad democrática de las nuevas autoridades se sustenta en la voluntad ciudadana y encuentra continuidad en la calidad de la gestión que desarrollen durante su mandato. Votar constituye un derecho fundamental y una responsabilidad cívica; ejercer una función pública, un compromiso con el servicio a la población y el interés general.

El proceso electoral ha requerido un amplio despliegue institucional. La Oficina Nacional de Procesos Electorales (ONPE) habilitó más de 10,000 locales de votación y dispuso la distribución y traslado seguro del material electoral. En Lima Metropolitana y el Callao, 250 unidades fueron destinadas al traslado del material hacia 2,111 locales, con custodia policial y monitoreo satelital. El Jurado Nacional de Elecciones (JNE), el Registro Nacional de Identificación y Estado Civil (Reniec), las Fuerzas Armadas, la Policía Nacional del Perú (PNP) y otras instituciones participaron, desde sus respectivas competencias, en las acciones destinadas a garantizar el desarrollo de los comicios.

Concluida la jornada, corresponde realizar el escrutinio, procesar las actas y continuar con las etapas previstas hasta la proclamación de las autoridades electas. Al emitir su voto, la presidenta de la república, Keiko Fujimori, invocó a los ciudadanos a hacerlo de manera consciente y a elegir a quienes consideren idóneos para las alcaldías y los gobiernos regionales. Asimismo, destacó la importancia de las nuevas autoridades para el trabajo conjunto con el Gobierno central.

Esta elección tendrá efectos concretos en ámbitos esenciales para la ciudadanía: la seguridad, los servicios públicos, la infraestructura y la gestión de los recursos públicos estarán vinculados a las decisiones que adopten las autoridades electas.

Corresponde, por ello, que las nuevas autoridades asuman el mandato recibido con transparencia, responsabilidad, diálogo y vocación de servicio. El reto democrático ahora es transformar el voto ciudadano en instituciones eficaces, gestión responsable y mejores condiciones de vida para la población.