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En la intervención quirúrgica realizada el martes en el policlínico Gemelli de Roma se extirpó parte del pulmón derecho del papa, quien ahora está a la espera de los resultados de una biopsia para determinar si el cáncer se ha extendido.
Normalidad
Según las pruebas posoperatorias, su evolución es “normal”, con análisis de sangre y una radiografía torácica “conformes a la norma”, afirmaron los doctores Luigi Carbone y Stefano Margaritora en un comunicado del Vaticano.
El sumo pontífice desayunó y almorzó, caminó por su habitación y realizó fisioterapia respiratoria, precisaron los médicos.
La Santa Sede dijo que el papa “está animado”, pero una fuente del Vaticano reconoció que la necesidad de esta intervención quirúrgica fue “un shock para todos”. “Estamos a la espera de ver cómo evoluciona la situación”, dijo.
El jefe de la iglesia católica padece un adenocarcinoma pulmonar. Las pruebas adicionales permitirán determinar el estadio exacto de la enfermedad y los posibles tratamientos a seguir, como la radioterapia, aunque el pronóstico es muy positivo.
A pocas semanas de un viaje a América Latina, los cirujanos operaron al santo padre en el policlínico Gemelli.
Buen pronóstico
Juanita Mora, portavoz de la American Lung Association, explicó que cuando este tipo de cáncer “se detecta en fases tempranas, entonces tiene un pronóstico muy, muy bueno”.
La tasa de supervivencia a cinco años de esta forma de cáncer, cuando el tumor se detecta en un estadio precoz, es del “80% al 98%, en particular tras una extirpación quirúrgica”, añadió.
El Vaticano había indicado antes de la cirugía que el pontífice debía permanecer una semana hospitalizado, y por el momento se desconoce si tendrá que guardar un período de convalecencia más prolongado.
El profesor Federico Venuta, jefe de cirugía torácica del Policlínico Umberto I, declaró que “por lo general, el primer día, los pacientes que se someten a este tipo de procedimiento se ponen en movimiento de inmediato”.
Incierto
Antes de la operación, todos los compromisos del papa fueron cancelados hasta el 20 de octubre.
La situación plantea dudas sobre si el santo padre mantendrá el viaje previsto entre el 6 y el 17 de noviembre a Uruguay, Argentina y Perú. En este último país trabajó como misionero durante dos décadas y obtuvo la nacionalidad.
El Vaticano ha sido históricamente muy hermético sobre la salud de los papas, pero comenzó a ser más transparente durante la enfermedad del predecesor de León XIV, el argentino Francisco, que hablaba abiertamente de sus dolencias.
La Santa Sede informó que el nódulo se detectó durante un chequeo médico de rutina y que no hubo síntomas que llevaran a examinar los pulmones del papa.