Año de la Esperanza y el Fortalecimiento de la Democracia
JUEVES 15
de octubre de 2026
Central
Inundaciones, sequías, incendios y carencia de alimentos sufre el planeta
El Niño azota el mundo
EL FMI se compromete a apoyar a los países vulnerables ante el fenómeno climático.
El fenómeno calienta las aguas del Pacífico, acentúa las sequías y causa inundaciones y otros eventos meteorológicos extremos con consecuencias visibles para las poblaciones.
Aludes
Un inusual aluvión inundó las calles de un acomodado municipio de Santiago de Chile y dejó al menos seis heridos, entre ellos un bebé de un año, y otras personas aisladas. El fuerte torrente causado por intensas lluvias impactó principalmente la zona de Las Condes, en el noreste de la capital chilena, habitada por 7 millones de habitantes.
Arrastró decenas de vehículos que quedaron atrapados entre lodo, piedras y desechos. Algunos vecinos intentaban rescatar sus autos.
El temporal –influido por el fenómeno de El Niño– comenzó, no obstante, a mediados de este año dejando al menos 16 personas fallecidas y un balance de más de 3,000 damnificados producto de desbordamientos de caudales, inundaciones, además de daños a infraestructuras.
La principal causa es el calentamiento del océano Pacífico más de los normal. El fenómeno meteorológico actúa como si abriera una llave de paso en el cielo, dejando entrar un desfile de intensas tormentas hacia la zona centro y sur del país. Para Santiago y sus alrededores, esto significa pasar de una larga sequía a recibir auténticos baldazos de agua en tiempo récord.
Pero el mayor peligro no es solo cuánto llueve, sino dónde. El Niño trae consigo aire más cálido, lo que provoca que llueva en lo alto de la cordillera, justo en las zonas donde normalmente debería caer nieve. Esta agua se precipita sobre terrenos empinados y sueltos, actuando como un tobogán que arrastra tierra, rocas y escombros que forma violentos aluviones y bajan con una fuerza destructiva por ríos como el Maipo y el Mapocho.
Arden bosques
En Indonesia, cuya temporada de incendios se ve amplificada por El Niño, bosques y plantaciones arden desde hace meses en las islas de Borneo y Sumatra. Arrastrados por el viento, los humos provocan una espesa neblina en toda la región.
Malasia cerró escuelas en algunas zonas del país, incluida la capital Kuala Lumpur, y Singapur redujo el lunes el costo de la atención médica para enfermedades respiratorias relacionadas con el humo de los incendios.
Malasia también pidió una reunión de urgencia de la organización regional del sudeste asiático para discutir esta contaminación.
Decenas de miles de personas se han enfermado a causa de los incendios y defensores del medio ambiente buscan rescatar a decenas de orangutanes atrapados por el humo y las llamas.
Manaos, la mayor ciudad de la Amazonía brasileña, cerró sus escuelas públicas debido a la mala calidad del aire provocado por el humo de cientos de incendios en el bosque tropical.
El estado de Amazonas, cuya capital es Manaos, enfrentó 3,726 incendios en setiembre, más de cuatro veces los del mismo mes de 2025.
Electricidad
Las autoridades birmanas advirtieron a la población sobre la posibilidad de cortes eléctricos, al explicar que la red estaba sometida a una fuerte presión debido a una ola de calor inusual para la temporada debido al fenómeno El Niño, que causa un aumento en el consumo de electricidad.
Los servicios meteorológicos birmanos también alertaron sobre “precipitaciones y tormentas anómalas, sequías por calor extremo y escasez de agua potable”.
En Filipinas, la ministra de Energía, Sharon Garin, declaró que el Gobierno se prepara para un aumento en la demanda de energía y una posible baja en la producción hidroeléctrica debido a las condiciones más calurosas y secas.
Seguridad alimentaria
“Estamos muy preocupados por El Niño [...], nos inquieta la seguridad alimentaria”, declaró la directora general del Fondo Monetario Internacional, Kristalina Georgieva.
“Nos estamos preparando para apoyar a los países vulnerables si la situación llegara a golpearlos con fuerza”, dijo.
El Programa de Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD) advirtió que la combinación de costos de endeudamiento más elevados, el alza de los precios de la energía y el poderoso fenómeno de El Niño está creando “una tormenta susceptible de hacer recaer en la pobreza a decenas o incluso cientos de millones de personas”.
En El Salvador el Congreso aprobó la semana pasada un plan de emergencia nacional de seis meses ante el riesgo de que la sequía asociada a El Niño afecte su producción y abastecimiento de alimentos.
La ciencia
El Niño continuará fortaleciéndose hasta alcanzar su punto máximo en diciembre, indicó la Organización Meteorológica Mundial (OMM) de la ONU.
“Podría traer temperaturas encima del promedio a gran parte del globo y cambiar los patrones lluviosos, aumentando el riesgo de sequías e inundaciones en diferentes regiones”, dijo el organismo en su reporte mensual.
Las temperaturas en la superficie marina en la región del Pacífico alcanzaron en setiembre el nivel más alto de la historia, indicó el Servicio Copernicus de Cambio Climático, de la Unión Europea, mientras la agencia meteorológica de Japón declaró el viernes que este El Niño es el de “mayor intensidad en los registros”.
No todos los meteorólogos utilizan la misma escala para interpretar El Niño, y la comparación se complica por los efectos paralelos del cambio climático.
Época de "vacas flacas"
En medio del bullicio de un mercado ganadero de El Salvador sobresalen vacas con la piel pegada a las costillas. Sus dueños las venderán a precio rebajado antes de que mueran por la sequía que provoca el fenómeno de El Niño.
El regateo empieza desde muy temprano en la feria de Sensuntepeque, localidad ubicada 80 km al noreste de San Salvador en el Corredor Seco Centroamericano, una zona árida que se extiende desde el sur de Chiapas (México) al occidente de Panamá, muy vulnerable al cambio climático y a El Niño.
“¡Imagínese cómo está de flaca esta animalita! ¿Por qué? Por falta de pasto”, comenta Antonio Aguilar, un ganadero de 54 años, al señalar una res en los huesos.
Hace rato, dicen algunos vendedores, no veían algo así. Lo que pasa en este “tiangue”, como se conoce a los populares mercados de animales en El Salvador, no es una excepción.
La Asociación de Ganaderos de El Salvador estima que la sequía provocada por El Niño afecta a 60% del sector bovino del país, con mayor impacto en las zonas del Corredor Seco.
El pasto no crece por falta de lluvia y se ha encarecido el alimento de los animales. Hace un año, una carga de maíz para ganado costaba unos 500 dólares, pero ahora ronda los 900, cuenta un ganadero.
“Hay quienes mejor han vendido los animalitos porque no tienen cómo mantenerlos”, asegura Aguilar.
“El ganado se ha devaluado bastante”, lamenta el ganadero Francisco Escobar.
Una vaca flaca, que en condiciones normales podría costar unos 500 dólares, vale la mitad por lo difícil y caro que será para el nuevo dueño mantenerla, explica Misael Novoa, vendedor y comprador de ganado. (AFP/EFE/Redacción)