País
En el Día Internacional de las Mujeres Rurales, el presidente ejecutivo del INIA, Christian Barrantes, destacó que estas acciones les permiten mejorar sus cultivos, optimizar la crianza de sus animales y aprovechar mejor los recursos de sus parcelas.
“La agricultura familiar puede convertirse en una actividad rentable y sostenible, capaz de generar ingresos propios y contribuir a la independencia económica de las mujeres rurales. Buscamos fortalecer sus capacidades para que tengan un papel cada vez más protagónico en la producción de alimentos y el desarrollo agrario”, señaló.

Las capacitaciones comprenden la producción de semillas de calidad, manejo de plagas, elaboración de abonos orgánicos, conservación de la fertilidad del suelo y el mejoramiento genético de ganado vacuno, ovino, caprino y cuyes. Estos conocimientos se aplican en la producción de papa, quinua, olluco, cacao, café, palta, orégano, banano y maracuyá, así como en la conservación de cultivos nativos y la agrobiodiversidad.
El impacto de estas prácticas se refleja en experiencias como la de la Asociación de Productores Agroindustriales Artesanales y Turísticos Los Alisos, en Amazonas, cuyas integrantes fueron reconocidas con el premio a las buenas prácticas agrarias de Ciudadanos al Día (CAD) 2025 por su producción de hortalizas orgánicas, la conservación del suelo y el control de plagas mediante técnicas promovidas por el INIA, entidad adscrita al Ministerio de Desarrollo Agrario y Riego (MIDAGRI).

Asimismo, la Asociación Agroindustrias Belén, de la provincia de Azángaro, en Puno, integrada en un 70 % por mujeres, recibió esta distinción por mejorar la calidad de la avena forrajera mediante prácticas orgánicas de conservación del suelo. Ambas experiencias demuestran cómo la innovación agraria contribuye a fortalecer los emprendimientos rurales y a generar oportunidades para las mujeres y sus familias.