Año de la Esperanza y el Fortalecimiento de la Democracia
  • VIERNES 16
  • de octubre de 2026

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Internos del Centro Juvenil de Lima elaboran turrones como herramienta de reinserción social

En el contexto del mes morado lanzaron "El Maranguito" gracias a lo aprendido en los talleres de panadería y con el que esperan más adelante, emprender sus propios negocios.

A través de este taller formativo, los jóvenes aprenden a elaborar diversos productos, como panes, bocaditos y postres. Un ejemplo de ello son los turrones “El Maranguito”, cuya preparación les permite aplicar lo aprendido, fortalecer sus capacidades y prepararse para construir un proyecto de vida con mayores oportunidades. 

La formación ocupacional se convierte así en una herramienta para impulsar su desarrollo personal y laboral, y contribuye a su proceso de reinserción social.

El director ejecutivo del Pronacej, Luis Vega, destacó la importancia de impulsar iniciativas de emprendimiento de los jóvenes en conflicto con la ley penal, al brindarles herramientas para generar ingresos y construir un proyecto de vida alejado de la violencia y la reincidencia en infracciones a las leyes. 

Asimismo, precisó que los talleres de panadería también se desarrollan en los centros juveniles Santa Margarita, Alfonso Ugarte-Arequipa, Pucallpa y Miguel Grau-Piura, beneficiando a más de 90 internos.

Por su parte, la profesora del taller de panadería del Centro Juvenil de Lima manifestó que la formación técnica puede convertirse en una puerta de entrada al mundo laboral. Añadió que mantiene contacto con algunos jóvenes egresados a quienes enseñó durante su proceso de internación. Según relató, dos de ellos trabajan actualmente en una panificadora, donde participan en la elaboración de turrones y panetones, mientras que otro egresado puso en marcha su propio emprendimiento de catering gracias a los conocimientos adquiridos en el taller.

Estas historias reflejan cómo el aprendizaje de un oficio puede trascender los espacios de formación y convertirse en una oportunidad real de desarrollo personal y laboral. 

Para la docente, saber que sus antiguos alumnos continúan adelante y recuerdan con gratitud al centro juvenil y a quienes los acompañaron durante su proceso representa una muestra del valor de apostar por sus capacidades.

Con estas iniciativas, el Pronacej promueve la formación técnica como parte del proceso de reinserción social, educativo y laboral de los jóvenes en conflicto con la ley penal. Porque detrás de cada turrón elaborado hay mucho más que una tradición del mes morado, hay conocimientos que pueden convertirse en empleo, emprendimientos que pueden crecer y jóvenes que buscan demostrar que su historia no tiene por qué quedar definida por sus errores del pasado.

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