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Desde ese momento tuvo el objetivo de perfeccionar su técnica hasta que se convirtiera en un referente de su región. Con dedicación y disciplina, logró acumular un mar de experiencia, que en la actualidad lo ha posicionado como uno de los usuarios del programa Pensión 65 con mayor destreza ancestral.
“De joven aprendí todo de mi maestro Agustín, que era docente en el Centro Artesanal Mixto de Huaraz. Él me enseñó todo lo necesario para la confección de productos a base de cuero, como correas, cartapacios, monederos, billeteras, sombreros, monturas para caballos y mucho más”, describió el septuagenario.
En su camino como autodidacta, exploró y asimiló la corioplastía, el trabajo artístico que se centra en el grabado, calado o repujado. Es así que decidió dar un valor agregado a sus creaciones, esculpiendo calles, monumentos y costumbres de su amado Áncash.
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“Reflejo los símbolos de mi tierra, como su flora, fauna y motivos religiosos”, detalló don Lucas, quien a sus 79 años sigue impulsando su actividad económica mediante la intervención Saberes Productivos de Pensión 65, programa del Ministerio de Desarrollo e Inclusión Social (Midis), que este 19 de octubre cumple 15 años brindando una cobertura integral a más de 824,000 usuarios.
Con la exposición y revaloración de sus conocimientos, Osorio García fue elegido para representar a su región en la exposición “Ruraq maki”, que se realiza cada año en Lima. “También estoy en el Registro Nacional del Artesano (RNA). Todo lo que he logrado se lo dedico a mi esposa, Paulina Pretell (77), quien es mi motor de vida”, manifestó.
Emprender
Como parte de sus anhelos, formó su emprendimiento Pivecart, dedicado a los productos a base de cuero. “Seguiré mostrando lo bello de Áncash. Por eso, trato de tomarme un buen tiempo para los detalles. Por ejemplo, para graficar la cultura Chavín tengo que tomarme mi tiempo”, explicó lleno de estusiasmo.
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Orgulloso de su labor, añadió que está pensando hacer unos bolsos y maletines con diseños alusivos a su distrito de Huanchay. “Mi pueblito es muy bonito, hay mucha vegetación y aire puro. Puedo caminar lento, disfrutar el paisaje, la naturaleza y la magia de Áncash, la que quiero dejar en todos mis trabajos”, concluyó el hombre con las manos más talentosas para la marroquinería.
La luz de sus ojos
Siempre con una sonrisa, el usuario de Pensión 65 aseguró que su esposa es la luz de sus ojos, el amor de su vida. “Vivo con ella, con quien tuve a mis hijos, que ahora viven en otros lugares con mis nietos. Llevamos más de 60 años juntos. Ella me da aliento y mucha fuerza. Siempre estoy pendiente, cuidándola”, expresó el eterno enamorado.