Convivir
Periodista
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“Una fractura causada por una caída leve o un golpe menor es una de las manifestaciones más claras de la osteoporosis. Este tipo de lesiones se conocen médicamente como fracturas por fragilidad. En un hueso sano y con una densidad normal, estos impactos cotidianos no deberían causar una fractura, por lo que su ocurrencia evidencia una pérdida significativa de la resistencia ósea”, explica Alfredo Rasmu-ssen, director de la carrera de Medicina Humana de la Universidad Norbert Wiener.
Detección y prevención
La densitometría ósea, conocida como DEXA, es el método de referencia para medir la densidad mineral de los huesos, principalmente en la cadera y la columna.
Se recomienda realizarla en mujeres desde los 65 años y hombres desde los 70. También deben evaluarse las personas más jóvenes con factores de riesgo importantes y los adultos mayores de 50 años que hayan sufrido una fractura tras una caída leve.
Para cuidar la salud ósea, se recomienda mantener una alimentación con suficiente calcio –presente en lácteos, verduras de hoja verde, almendras y alimentos fortificados– y vitamina D, que puede obtenerse mediante una exposición solar segura y alimentos como el pescado graso. Los suplementos deben utilizarse bajo supervisión médica.
La actividad física también ayuda: caminar, bailar y realizar ejercicios con pesas ligeras contribuye a fortalecer los huesos, mientras que los ejercicios de equilibrio y fuerza ayudan a prevenir caídas. Asimismo, se aconseja evitar el tabaco, limitar el consumo de alcohol y retirar obstáculos del hogar, como alfombras sueltas, para reducir el riesgo de tropiezos.
Si una persona mayor de 50 años sufre una fractura después de una caída leve, debe acudir a una evaluación médica para investigar una posible osteoporosis. Identificar y tratar la causa permite reducir el riesgo de sufrir nuevas lesiones.