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Robert Prevost, de 71 años y recientemente operado de un nódulo en el pulmón, es considerado un “objetivo VIP” para el personal del Grupo de Defensa Área (Gruda) de la FAP, que se encarga de la detección, identificación y neutralización de posibles drones que resulten de amenaza para personalidades de alto nivel o infraestructura crítica.
De acuerdo al planeamiento, efectivos del Gruda se encargarán, mediante la operación del sistema antidron, de la vigilancia perimétrica del papa León XIV y su comitiva desde el 11 de noviembre, cuando vuelva a pisar suelo peruano, esta vez, como máxima autoridad de la iglesia católica.

¿Cómo funcionará?
Horas antes de que el papa llegue a un lugar, efectivos del Gruda instalarán el sistema antidron, compuesto por sensores, software de procesamiento de datos y equipos de perturbación.
Como parte del protocolo de seguridad, no se permitirá el sobrevuelo de drones sin la autorización debida cerca de Su Santidad. Si ello ocurriera, estos dispositivos serán neutralizados o derribados a través del sistema de perturbación electromagnética de la FAP.
El sistema antidron será utilizado en el Callao, Lima, Chiclayo, Cusco y Pucallpa, a fin de garantizar la seguridad perimétrica en cada acto público del papa León XIV. La finalidad con el sistema antidron es proteger al Pontífice antes, durante y después de cada acto religioso o evento público en el que participe.
La FAP, mediante el Gruda, opera el sistema antidron desde 2024. Su primera misión ocurrió durante el Foro de Cooperación Económica Asia-Pacífico (APEC). Desde ese año hasta la fecha, detectó más de 180 drones y neutralizó más de 60 de estos dispositivos al no estar debidamente autorizados para sobrevolar en la zona vigilada.
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