Año de la Esperanza y el Fortalecimiento de la Democracia
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  • de octubre de 2026

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Artesanía por el Día de los Fieles Difuntos

Coronas cargadas de recuerdos

Usuaria de Pensión 65 elabora manualidades para rendir homenaje a los fallecidos.

Este saber lo aprendió de una amiga a quien recuerda con cariño por toda su paciencia. “Antes de morir me compartió sus técnicas, la importancia de ser parte de esta fecha y el sentido que tiene para las familias”, comentó la adulta mayor, quien prefirió no dar el nombre de su entrañable maestra, pero confiesa que siempre la visita en el cementerio.

También agregó que su actividad económica tomó un significado especial tras la pérdida de su esposo, Santos Agusto Saavedra. “Cada vez que hago una corona, transmito lo que me enseñó mi amiga y recuerdo al amor de mi vida”, sostuvo.

Por eso, Vinces Olivos, usuaria del programa Pensión 65 del Ministerio de Desarrollo e Inclusión Social (Midis), manifestó que el Día de los Fieles Difuntos, o también conocido como el Día de los Muertos, tiene un valor adicional en su corazón, y lo representa en cada pieza que hace.

Doña Jesús dijo que ya son 10 años desde la partida del padre de sus hijos. “Fue un golpe sumamente duro y doloroso”, recordó. De inmediato, añadió que don Santos le pidió no abandonar su emprendimiento, que con el tiempo se convirtió en un ingreso adicional y una manera de recordar a quienes más amó.

Fue así que aprovechó la intervención Saberes Productivos de Pensión 65 para revalorar sus conocimientos e impulsar su actividad económica. “Hago más de 40 coronas artesanales, tanto para adultos como para angelitos, que después vendo en mi caserío”, detalló.

La usuaria del programa social enumeró los insumos que utiliza para obtener sus productos y venderlos en las ferias y actividades que organizan en diferentes puntos de Tumbes: caña de Guayaquil, alambre de amarre, tela satén de colores, cartulina dúplex, foamy, perlas, escarcha, tijeras, goma y silicona.

“Primero me dedico a armar las rosas, sacar los moldes en cartulina dúplex, colocar la estructura de caña de Guayaquil y, finalmente, ensamblar la corona. Varias personas me llaman para hacer modelos específicos, porque agregan fotos o prendas que les recuerden a sus familiares. Es una manera de tener presente a los que amamos. A mí me permite tenerlos cerca, en cada pensamiento y recuerdo”, enfatizó doña Jesús, quien hizo un llamado a la reflexión y a valorar cada momento con nuestros seres queridos “porque el tiempo transcurre demasiado rápido”.

Maestra de su hija

La usuaria de Pensión 65 decidió que su técnica perdurara. Por eso decidió compartió su sabiduría con su hija María del Pilar, quien la ayuda en el armado de las coronas y en sus momentos libres promociona su actividad económica. Espera que su discípula haga lo mismo con las nuevas generaciones de su caserío, ubicado en el distrito de San Jacinto.