Opinión
Coordinadora Residente del Sistema de las Naciones Unidas en Perú
Hace 81 años, las Naciones Unidas surgieron precisamente de esa convicción: que el diálogo, la solidaridad y la acción colectiva son indispensables para construir la paz, promover el desarrollo y proteger los derechos humanos. Desde entonces, la Organización ha contribuido a prevenir conflictos, combatir la pobreza y las desigualdades, impulsar el progreso de los pueblos y brindar asistencia vital ante crisis y desastres.
El Perú ha sido parte de este esfuerzo desde la fundación de la ONU en 1945. A lo largo de ocho décadas, hemos construido una relación de cooperación sustentada en los principios de la Carta de las Naciones Unidas, los estándares internacionales y el compromiso compartido con el bienestar de las personas. A ello se suman la experiencia, el conocimiento y la capacidad de convocatoria de la Organización para contribuir a las prioridades nacionales.
Esta alianza cobra especial relevancia ante desafíos como el fenómeno El Niño. Para fortalecer la preparación del país, el Sistema de las Naciones Unidas viene complementando los esfuerzos del Estado mediante asistencia técnica y logística, fortaleciendo capacidades institucionales, el desarrollo de acciones de preparación y respuesta anticipatoria, y movilización de ayuda humanitaria. El objetivo es proteger vidas y medios de subsistencia, especialmente de las poblaciones más vulnerables.
Este esfuerzo exige una estrecha coordinación con el Estado y los socios humanitarios nacionales e internacionales. Un espacio clave es la Red Humanitaria Nacional, que tengo el honor de copresidir junto con el jefe del Indeci.
A la par, nuestra cooperación mira al largo plazo. En este año de renovación de autoridades nacionales y subnacionales, seguimos acompañando al Perú en prioridades como la gobernabilidad democrática, la seguridad pública, el Estado de derecho y el ejercicio de los derechos; el crecimiento económico inclusivo y sostenible, la reducción de la pobreza, las desigualdades y la discriminación; y la protección ambiental, la acción climática, la biodiversidad y la gestión del riesgo de desastres. Avanzar en estos ámbitos contribuye a acelerar el logro de los Objetivos de Desarrollo Sostenible y requiere esfuerzos sostenidos y alianzas sólidas.
Con motivo del Día de las Naciones Unidas, reafirmamos nuestro compromiso de seguir trabajando junto con el Perú por un futuro de paz, derechos y mayores oportunidades para todas las personas. Porque el valor de la cooperación está en nuestra capacidad de sumar esfuerzos para superar los desafíos comunes y construir un futuro mejor sin dejar a nadie atrás.