Año de la Esperanza y el Fortalecimiento de la Democracia
  • LUNES 26
  • de octubre de 2026

Opinión

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Los jóvenes en la política


Editor
Rubén Quiroz Ávila

Decano de la Facultad de Ciencias Políticas y RR. II. de la Universidad Científica del Sur


Aunque en las últimas elecciones las obligatorias cuotas han permitido su inclusión en las listas, la mayoría de los jóvenes fueron colocados en los tercios inferiores, lo cual es un indicador de que la sola formalización y el cumplimiento de la exigencia no garantizan el acceso real a la representatividad. Esto, claro, favorece a las cúpulas que manejan con mayor margen y sin pérdida de control la gestión del poder interno; pero es contraproducente para la renovación sistemática y programada, así como para la apertura a otros modelos de negociación y consenso más contemporáneos.

Por ello, es indispensable que la educación en democracia permita procesos y acciones que incentiven una dinámica de diálogo y un espectro de ideas amplio que solo puede provenir de una apertura constante a las nuevas generaciones de políticos. Aunque la tensión entre aquellos que ejercen el dominio de un partido y los que empiezan a surgir dentro suele tener más bien un desenlace de alineamiento transaccional y acrítico, lo formativo requiere de una coherencia programática que, con el tiempo, se ha ido diluyendo al punto de convertirse en un asunto retórico y gaseoso.

Aunque la tentación de refundar partidos suele aparecer, estas organizaciones son necesarias para fortalecer la vida democrática. Como hemos notado, su crisis y debilitamiento son factores que perjudican la institucionalidad. Por ello tienen una oportunidad de atraer a jóvenes en términos de igualdad y reconocimiento de su potencial, sin paternalismos o maniobras formalistas que los excluyen realmente de los hitos desde donde se toman decisiones. De ese modo, se marca el camino para el crecimiento y la consolidación de partidos conformados por jóvenes.

Por supuesto, ello tiene que estar a la par de otras formas con las cuales los jóvenes se autoorganizan y colaboran con la configuración de un civismo responsable y comprometido con el país. Y, en el abanico de sus enfoques de cambio de las cosas, es una oportunidad para todos que nuestros jóvenes se involucren y, con firmeza respetuosa, tiendan puentes de diálogo y cuestionamientos.