Central
El resultado supone un avance de dos posiciones respecto a 2025 y una mejora de 1.7 puntos en su valoración internacional, hasta alcanzar los 53.2 puntos. Esta cifra se encuentra 3.3 puntos por encima del promedio de las economías analizadas. El dato cobra especial relevancia en un escenario internacional marcado por un retroceso generalizado de la reputación: 43 de los 60 países evaluados disminuyeron su puntuación durante el último año.

Reputación
En América Latina, el Perú también destaca en esta medición. Chile se ubica en el puesto 33, México en el 41 y Colombia en el 50. Más allá de las posiciones, el estudio permite identificar algunos de los elementos que contribuyen a la percepción favorable del país entre las audiencias internacionales: su entorno natural, su cultura, su gastronomía y la hospitalidad de su gente.
Pero la historia no termina en cómo nos ven desde afuera. Uno de los resultados más significativos del estudio está precisamente en la mirada que los propios peruanos tienen sobre su país. La reputación interna del Perú alcanzó los 70.4 puntos, un nivel considerado excelente, y registró un crecimiento de 7.7 puntos, el mayor incremento entre los países incluidos en la medición.

Este avance refleja un fortalecimiento del vínculo emocional de los ciudadanos con el Perú, expresado en mayores niveles de admiración, respeto y confianza. Es un dato que adquiere especial importancia porque la imagen de un país no se construye únicamente en el exterior. También comienza en casa, en la forma en que una sociedad reconoce sus fortalezas, valora su identidad y comparte aquello que la representa.
Y el Perú tiene mucho que compartir. La diversidad de sus paisajes, la riqueza de sus manifestaciones culturales, una gastronomía reconocida internacionalmente y la creatividad y talento de sus ciudadanos forman parte de una identidad que despierta interés y admiración. A ello se suma la percepción de los peruanos como personas amables y simpáticas, uno de los atributos destacados por el estudio.

La reputación, además, tiene una dimensión que trasciende lo emocional. Puede influir en decisiones concretas relacionadas con el turismo, los negocios y las inversiones. A partir del análisis de cuatro años de información en promedio de los 60 países incluidos en el estudio, Reputation Lab estima que una mejora de un punto en el indicador de reputación se asocia, en promedio, con un incremento de 7.2 % en las llegadas de turistas y de 1% en la inversión extranjera directa.
En el caso peruano, la mejora de la reputación entre la opinión pública del G7 estuvo acompañada por un incremento en las actitudes de apoyo hacia el país, particularmente en la predisposición a visitarlo y recomendarlo. Es decir, una percepción favorable puede traducirse también en mayor interés por conocer el Perú, hablar de él y elegirlo.
En este contexto cobra especial sentido la campaña nacional “Más peruano que nunca”, impulsada por PromPerú a través de la Marca Perú. La iniciativa busca fortalecer el vínculo emocional de los peruanos con su país y renovar el orgullo por nuestra identidad, especialmente entre las nuevas generaciones.
Sin frontera
Bajo el lema “El amor por el Perú no tiene fronteras”, la campaña cuenta con aproximadamente 30 historias que muestran distintas maneras de vivir y compartir la peruanidad. Son protagonistas extranjeros que encontraron en el Perú una conexión profunda con su cultura, gastronomía y tradiciones, y peruanos que llevan consigo parte de esa identidad a otros lugares del mundo.

Porque ser peruano también es una experiencia que se puede compartir. Está en un plato que nos recuerda a casa, en una canción, una danza o una tradición; en los paisajes que sorprenden a quienes nos visitan y en el talento de quienes representan al país lejos de nuestras fronteras.
Los resultados del RepCore® Nations 2026 muestran que esa historia está siendo escuchada. El Perú no solo mejora su valoración internacional, sino que registra un crecimiento significativo en la percepción que sus propios ciudadanos tienen de él. Ambos resultados forman parte de una misma conversación: la construcción de una imagen país sólida requiere tanto de una mirada positiva desde el exterior como de una ciudadanía que conozca, valore y sienta orgullo por aquello que la identifica.
La reputación de un país no se construye de un día para otro ni depende únicamente de un ranking. Es el resultado de experiencias, percepciones y vínculos que se consolidan con el tiempo. Y cuando esas percepciones positivas se encuentran con el orgullo de quienes forman parte del país, se genera una oportunidad para proyectar una identidad más fuerte.
Hoy, el Perú tiene una posición destacada en la percepción internacional y una evolución favorable en el orgullo interno. El desafío es fortalecer esa conexión para generar nuevas experiencias y oportunidades; que más personas quieran conocer el Perú, disfrutar su gastronomía, acercarse a su cultura y elegir sus productos; y que, al mismo tiempo, más peruanos puedan reconocer en todo ello motivos para sentirse orgullosos.
Campaña sostenida
En 2011, la Marca Perú se presentó con “Perú, Nebraska”, fruto de años de investigación y preparación que recogieron las percepciones de ciudadanos, empresarios e inversionistas vinculados al Perú.
La estrategia tuvo un propósito claro: primero lograr que los peruanos hicieran suya la marca para luego proyectarla al mundo. Desde entonces, se han desarrollado campañas como “Recordarás Perú”, “Maletas del Perú”, “Intercambiados” y “Más peruano que”, además de acciones vinculadas a grandes eventos internacionales.
Entre las estrategias destacan Casa Perú, que recorre el mundo a bordo del BAP Unión, y el Programa de Licenciatarios, que convierte a las empresas en embajadoras del país.
“Más peruano que nunca” celebra el vínculo con el país a través de historias de peruanos y extranjeros que demuestran que el amor por el Perú no tiene fronteras y que nuestra cultura, gastronomía y talento generan conexiones y oportunidades.