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La empresa considera especialmente grave la persistencia de estos actos ilícitos, que comprometen la integridad de una infraestructura estratégica para el país y genera riesgos para las comunidades cercanas y el entorno. Solo durante octubre se registraron cinco conexiones clandestinas, siendo la zona comprendida entre Sechura y Olmos la de mayor incidencia.
La última intervención ilegal fue detectada este sábado en el kilómetro 842+504 del ONP, Bayóvar, luego de que los sistemas de monitoreo y el personal especializado de Petroperú identificaran una disminución en la presión de la tubería.
De inmediato se activó el Plan de Respuesta a Emergencias y se desplegó un operativo de verificación, en coordinación con la Policía Nacional del Perú (PNP), lo que permitió ubicar el punto afectado.
En respuesta, Petroperú movilizó personal especializado y equipos de contingencia para controlar la situación y ejecutar las labores de contención, logrando obturar la conexión clandestina y detener la salida de crudo.
Frente a la reiteración de estos ataques, Petroperú considera fundamental fortalecer las acciones de vigilancia, control y protección del Oleoducto Norperuano.
Mientras tanto, la empresa continuará coordinando con las autoridades competentes y remitirá la información correspondiente a las entidades de fiscalización y seguridad, con el fin de contribuir a la identificación de los responsables y prevenir nuevos actos ilícitos.
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