Año de la Esperanza y el Fortalecimiento de la Democracia
  • LUNES 2
  • de noviembre de 2026

Opinión

FOTOGRAFIA
APROXIMACIONES

La cuantía de los derechos antidumping


Editor
Nelson Espino

Consultor internacional en defensa comercial


Los derechos antidumping equivalen al remedio que el doctor receta al paciente para curar su enfermedad. En este caso, la enfermedad lleva por nombre prácticas de dumping. Si bien recetar la medicina correcta es el primer paso para curar una enfermedad, el segundo paso, tal vez más importante que el primero, es que el doctor recete la medicina en la concentración y dosificación necesarias para curar al enfermo.

En materia antidumping, la cuantía de los derechos antidumping equivale a la concentración y dosificación de la medicina. Si el doctor impone derechos antidumping en un monto adecuado y suficiente, entonces la enfermedad será erradicada. Por el contrario, si el monto de los derechos antidumping es menor al necesario y exigido para exterminar la enfermedad, entonces el paciente seguirá sufriendo, seguirá debilitándose e incluso existe la posibilidad de que muera.

La reciente imposición de derechos antidumping por parte del Indecopi a los inodoros de cerámica one piece importados de la República Popular China me generó la siguiente pregunta: ¿cómo está la cuantía de los derechos antidumping impuestos por el Perú en comparación con la cuantía de los derechos impuestos por terceros países?

La cuantía de los derechos antidumping es igual al margen de dumping que a su vez adopta la forma de porcentaje: mientras más alto el porcentaje mayores los derechos antidumping y viceversa.

Si revisamos las medidas antidumping recientes del Perú, encontramos que, en el caso de los inodoros de cerámica one piece, los márgenes de dumping fueron de 15.2%, 45.2%, 26.8% y 45.2%, con un promedio de 33.1%. En los tubos soldados de acero al carbono, los márgenes fueron de 8.3%, 15.7%, 25.0%, 32.1% y 32.1%, con un promedio de 22.7%. En el alambrón de acero, el margen fue de 17.2%, mientras que en los cubiertos de mesa alcanzó el 56.6%.

A diferencia del Perú, los Estados Unidos determinó márgenes de dumping del 405.2%, 201.3% y 478.1% para la hexametilentetramina, las balas de volframio y los vehículos de baja velocidad para transporte de personal fabricados en la China, respectivamente.

Canadá estableció márgenes de dumping del 100.6% y 159.3% para la resina de politereftalato de etileno y las torres eólicas fabricadas en la China, respectivamente.

La Unión Europea fijó márgenes de dumping del 90%-115.9% (103.0% en promedio) y 86.8% para el cloruro de colina y los productos contrachapados de madera dura fabricados en la China, respectivamente.

Por su parte, China determinó márgenes de dumping de 74.9%, entre 214.9% y 222.0% –con un promedio de 218.5%– y entre 214.1% y 220.9% –con un promedio de 217.5%– para los copolímeros de poliformaldehído, el caucho EPDM y el sulfuro de polifenileno fabricados en Estados Unidos, respectivamente.

Argentina impuso márgenes de dumping del 117.8% y 104.0% a los cierres de cremallera y cintas fabricados en China y Perú, respectivamente.

Claro que existen derechos antidumping impuestos y que responden a márgenes de dumping en porcentajes menores, pero lo que buscamos demostrar es que estamos por buen camino, pero todavía nos falta mucho por recorrer.

No se trata de convertir la defensa comercial en una competencia entre países. Se trata de entender que es, ante todo, una política de competitividad. Si economías de libre mercado y en desarrollo recurren con mayor frecuencia a los mecanismos que la propia OMC reconoce para corregir distorsiones, cabe preguntarnos si el Perú está aprovechando debidamente las herramientas a su alcance.

La razón es concreta: defender la industria nacional es también defender el empleo nacional. Competir sí, pero con las mismas reglas para todos.

Conviene decir con claridad lo que muchas veces se omite: el dumping no abarata la competencia, la distorsiona. Cuando una importación ingresa al mercado en condiciones que causan daño a la producción nacional, el impacto alcanza empleos, inversiones y capacidad productiva que luego resulta muy difícil recuperar.