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Periodista
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El avance forma parte de una expansión sostenida durante las últimas décadas. Las exportaciones agropecuarias pasaron de 3,338 millones de dólares en 2010 a 15,013 millones de dólares en 2025, con un crecimiento promedio anual de 10.5% en valor y 7.2% en volumen. Esta evolución responde a la inversión, la incorporación de tecnología, la mejora de la calidad y la apertura de mercados.
Según la Dirección de Estudios Económicos del Ministerio de Desarrollo Agrario y Riego (Midagri), sin considerar el cacao, las exportaciones habrían crecido aproximadamente 7.4% en los primeros ocho meses del año. Esto evidencia el dinamismo del resto de la oferta agroexportadora y su capacidad para compensar parcialmente la contracción de esa cadena.
Diversificación
Señala que la oferta nacional también se diversifica. Entre enero y agosto de este año se registraron envíos correspondientes a alrededor de 601 subpartidas arancelarias, cuatro más que en 2025.
Sin embargo, 20 productos concentraron el 73.1% del valor exportado, lo que plantea la necesidad de ampliar la canasta comercial y fortalecer nuevas actividades agroindustriales.
Estados Unidos y la Unión Europea concentraron cerca del 63% de las agroexportaciones. El bloque europeo nos compró por 2,665 millones de dólares y Estados Unidos por 2,578 millones de dólares. Las ventas al mercado estadounidense aumentaron 6.1% y las destinadas a la Unión Europea, 1.7%. También crecieron los envíos a Inglaterra, Colombia, México y Chile.
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En contraste, disminuyeron los envíos a China, Japón y Brasil. Esta evolución refuerza la importancia de diversificar los destinos y reducir la concentración comercial.
La palta fresca lideró las exportaciones con 1,343 millones de dólares, un incremento de 8.6%. El volumen alcanzó 719,000 toneladas, con un avance de 1.7%, lo que refleja una mejora de los precios promedio. El Perú ocupa el segundo lugar mundial como exportador de este producto y mantiene una importante presencia en Europa, especialmente en los Países Bajos, España, Francia e Italia.
Las proyecciones citadas en el informe estiman ventas cercanas a 1,763 millones de dólares al cierre de 2026. Sin embargo, las temperaturas elevadas asociadas al fenómeno El Niño podrían reducir el rendimiento de los cultivos y afectar el tamaño de los frutos. Se contempla una posible contracción de entre 1% y 2% en el volumen anual.
Las uvas frescas generaron 816 millones de dólares, con un crecimiento de 17.5%. No obstante, el volumen exportado aumentó apenas 0.29%, hasta las 282,700 toneladas. Esta diferencia muestra que el avance del valor respondió principalmente a mejores precios. El Perú mantiene el primer lugar mundial en exportaciones de uva fresca y Estados Unidos concentra el 54% del valor exportado.
Para la campaña 2026-2027 se estima una posible reducción de entre 5% y 9% en el volumen enviado al exterior debido a los efectos climáticos sobre las plantaciones. Las altas temperaturas pueden adelantar las cosechas y afectar los racimos, por lo que la gestión del agua y la adaptación de variedades serán fundamentales.
Los arándanos registraron uno de los mayores avances. Sus exportaciones sumaron 1,050 millones de dólares, un incremento de 47.9% frente a enero-agosto de 2025. El volumen aumentó 39%, hasta las 138,700 toneladas. Estos resultados consolidan al Perú como primer exportador mundial de esta fruta.
La expansión responde a la ampliación de las campañas, la incorporación de nuevas variedades y las mejoras tecnológicas. Estados Unidos continúa como principal destino, mientras China y los Países Bajos representan oportunidades comerciales. La competencia de Marruecos, Sudáfrica y México exige mantener la calidad y elevar la productividad.
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Cacao frena el avance
A diferencia de las frutas, el cacao registró una contracción significativa. Después de alcanzar cotizaciones superiores a 12,000 dólares por tonelada durante el periodo de mayor escasez internacional, los precios corrigieron a la baja y llegaron a niveles cercanos a 2,800 dólares y 3,000 dólares a comienzos de 2026.
La producción peruana alcanzó 178,000 toneladas en 2025, un crecimiento de 11.7%. Sin embargo, entre enero y agosto de 2026 sumó 135,000 toneladas frente a las 139,800 toneladas del mismo periodo anterior.
La caída de los precios afectó los ingresos comerciales. Las exportaciones de cacao en grano y sus principales derivados disminuyeron 49% en valor y 12% en volumen. Los envíos de cacao en grano cayeron 57.2%; los de pasta, 31.3%; y los de manteca, 48.6%. En contraste, el chocolate aumentó 12.3% en valor. Este resultado evidencia la vulnerabilidad frente a las fluctuaciones internacionales y la importancia de fortalecer la transformación industrial para generar valor agregado. Asimismo, cumplir las exigencias de trazabilidad y prevención de la deforestación constituye un desafío para los productores.
Desafíos para el sector
El fenómeno El Niño representa uno de los principales riesgos para las campañas agroexportadoras 2026-2027. Sus posibles efectos sobre la productividad, la calidad de los cultivos, el agua y el transporte podrían alterar las cosechas y el cumplimiento de contratos internacionales.
Ante este escenario, será prioritario fortalecer el monitoreo agroclimático, la infraestructura de riego, la sanidad agraria y la asistencia técnica. También se requiere facilitar el financiamiento para mejorar la capacidad de adaptación de los productores.
El récord alcanzado hasta agosto confirma el potencial competitivo del agro peruano. Sin embargo, sostener su crecimiento dependerá de diversificar mercados, ampliar la oferta con valor agregado y elevar la productividad.
La inversión tecnológica y la coordinación entre el Estado y el sector privado serán fundamentales para consolidar el liderazgo internacional del país y su aporte al crecimiento económico y el empleo regional.
Desafío
El récord de 8,334 millones de dólares alcanzado por las agroexportaciones hasta agosto de 2026 confirma la competitividad del campo peruano y su creciente importancia en el comercio internacional.
Sin embargo, el resultado también revela desafíos estructurales: la concentración de las ventas en determinados productos y mercados, la volatilidad de los precios internacionales y la exposición a los riesgos climáticos. Mientras los arándanos, las uvas y las paltas fortalecen el liderazgo mundial del país, la contracción del cacao evidencia la vulnerabilidad de los ingresos frente a los cambios del mercado.
El reto hacia 2027 será convertir este crecimiento en una expansión sostenible mediante mayor inversión tecnológica, diversificación productiva, valor agregado y gestión eficiente del agua. La prevención frente al fenómeno El Niño y la articulación entre el Estado y el sector privado serán determinantes para proteger las campañas agrícolas, asegurar los embarques y consolidar la presencia peruana en nuevos destinos comerciales.