Economía

Periodista
wrios@editoraperu.com.pe
–¿Qué convocatoria muestra la 60.ª Asamblea de Felaban?
–Contamos con 2,432 inscritos, cifra que supera en más de 25% la de la asamblea anterior y constituye un récord. Participan más de 50 países, no solo de la región. Es una oportunidad para hacer negocios, siempre con responsabilidad social y pensando en el bienestar de nuestros pueblos. El encuentro concluye mañana con las conclusiones y aportes de Felaban.
–¿Los temas que abordan marcarán el camino de las acciones de la banca?
–Inteligencia artificial y canales digitales, que incorporaron a la banca a muchas personas antes no bancarizadas. También ciberseguridad y fraude, asuntos que ya no competen solo a las áreas de tecnología, sino también a la estrategia de las juntas directivas. Además, inclusión y educación financieras: América Latina crece menos que otros continentes y la educación es quizá el principal frente por atender para competir mejor con el resto del mundo.
–¿Cómo llegar a las personas de zonas periféricas o de frontera, donde la conectividad aún es limitada?
–La banca móvil convocó a muchos más consumidores, aunque todavía quedan retos. Nueve países de la región han desarrollado con éxito billeteras digitales que permiten pagos instantáneos, ahorrar y acceder a créditos. El reto principal es la interoperabilidad entre fronteras para que esas billeteras no sirvan solo dentro de cada país.
–¿Qué opina sobre la plataforma de Transferencias Automáticas de Pagos Peruanos (TAPP) del Banco Central de Reserva (BCR) que se encuentra en su fase final de preparación?
–Ocurre en el Perú, al igual que en otros países de la región. Nació como un instrumento para que clientes del mismo banco se transfirieran dinero de inmediato. Posteriormente se observará interoperabilidad entre distintos bancos del sistema, lo cual es positivo. Falta avanzar hacia la integración entre países.
–¿Cómo avanza Basilea III en el Perú, donde no todas las entidades financieras están bajo ese marco regulatorio?
–Hay una aspiración de implementarlo. El lunes me reuní con el superintendente de Banca, Seguros y Administradoras Privadas de Fondos de Pensiones (AFP), Sergio Javier Espinosa, quien subrayó la importancia de adaptar, y no solo adoptar, las recomendaciones tal como se emiten. Nuestros países son distintos y los ajustes deben tener sentido local para que todos los bancos puedan aplicarlas.
–¿Cómo afectará El Niño a pequeños y grandes empresarios?
–Vivimos tiempos con pocas referencias por la situación geopolítica. Según un diario local, el fenómeno costaría al Perú 15,500 millones de dólares entre 2026 y 2027: 7,500 millones por pérdida de productividad y 8,000 millones por reparación de infraestructura, tras las inundaciones en una parte del país.
Para América Latina se estima una caída del producto bruto interno (PBI) de 2% y un aumento de 5 millones de pobres, de 162 millones a 167 millones. Son fenómenos naturales con los que debemos convivir, pero muchos empresarios tendrán dificultades para pagar sus créditos.
–Los bancos digitales ya operan en el Perú y algunas empresas financieras podrían no adaptarse. ¿Cómo ve esa competencia?
–La banca no teme a la competencia. Pedimos a los reguladores aplicar las mismas reglas, pues los riesgos son los mismos. Mañana se registrarán asimetrías: a la banca tradicional se le exige mucho más que a los nuevos participantes. Si captan depósitos y otorgan créditos, deben tener igual capacidad de respuesta; de lo contrario, se abre la puerta a riesgos innecesarios.
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Plataforma de negocios
La asamblea anual es mucho más que una agenda académica debido a que continúa consolidándose como una plataforma de negocios para la banca de la región.
En este marco, las ruedas de negocios reúnen a entidades financieras y bancarias del mundo, y su impacto se medirá a partir del número de reuniones realizadas, las operaciones cerradas en activo, pasivo y líneas contingentes, los montos movilizados y las nuevas relaciones comerciales que surjan de estos encuentros.
En un solo espacio, las instituciones pueden concretar negocios con bancos de toda la región, sin necesidad de visitarlos país por país, lo que representa un ahorro significativo de tiempo y eficiencia.
Por ello, el evento se ha consolidado como un referente internacional para los negocios.