Año de la Esperanza y el Fortalecimiento de la Democracia
  • VIERNES 6
  • de noviembre de 2026

Editorial

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APEC y el libre comercio

“La Declaración de Ichma de 2024, aprobada durante la presidencia peruana, continúa marcando la pauta para la consolidación del Área de Libre Comercio del Asia-Pacífico (FTAAP)”.

El espacio transpacífico demanda visiones constructivas capaces de afianzar el libre comercio, adaptar las economías a los desafíos del siglo XXI y dinamizar los intercambios globales.

Los avances de la agenda de la APEC encuentran un sólido anclaje en acuerdos transversales concebidos para sostener el crecimiento de largo plazo. La Declaración de Ichma de 2024, aprobada durante la presidencia peruana, continúa marcando la pauta para la consolidación del Área de Libre Comercio del Asia-Pacífico (FTAAP).

Este compromiso con la apertura internacional dialoga directamente con los objetivos compartidos en la Visión Putrajaya 2040 y el Plan de Acción de Aotearoa, consolidando un horizonte en el que la facilitación logística y el dinamismo comercial conducen hacia una prosperidad compartida.

La verdadera innovación surge de agilizar los flujos fronterizos e incorporar capacidades tecnológicas de alto impacto. El impulso a la digitalización de procedimientos aduaneros –mediante el uso sostenido del conocimiento de embarque electrónico y la creación del Centro de Excelencia para el Comercio sin Papel– abre oportunidades tangibles para reducir costos logísticos y recortar tiempos operativos.

Del mismo modo, el desarrollo de la Hoja de Ruta para Servicios Innovadores, Competitivos y Resilientes dibuja un camino claro de fortalecimiento del sector de servicios proyectado hacia 2035. La estrecha colaboración entre el Perú y China en materia de trámites virtuales demuestra el valor de coordinar agendas bilaterales en favor del intercambio regional.

Proteger y optimizar el tejido comercial exige además una mirada estratégica sobre la logística integral y las herramientas emergentes. Superar las trabas que asfixian los puertos, garantizar la trazabilidad de los envíos y dotar de seguridad a las redes de suministro resulta imprescindible para la estabilidad de las economías. En este sentido, la paulatina incorporación de la inteligencia artificial y el análisis masivo de datos constituyen una oportunidad de oro para elevar la productividad cotidiana, siempre que se aborden con rigor las brechas de preparación digital e infraestructura.

El éxito final de esta visión exige articular de manera armónica el esfuerzo público con el conocimiento especializado del sector privado.

La estrecha colaboración con el Consejo Consultivo Empresarial de la APEC (ABAC), la Unidad de Apoyo de Políticas (PSU) y el Consejo de Cooperación Económica del Pacífico (PECC) brinda el sustento analítico indispensable para cimentar reformas efectivas. Integrar economías no consiste únicamente en firmar acuerdos; es tender puentes tecnológicos, generar confianza mutua y construir redes resilientes que transformen cada intercambio en bienestar tangible para la ciudadanía.