Convivir
Estos equipos, que son el mejor aliado contra las elevadas temperaturas, también pueden ser peligrosos para la salud en tanto no tengan un adecuado mantenimiento, causando alergias, sequedad en los ojos, molestias en la garganta; entre otras afecciones al sistema respiratorio, que originan asma, rinofaringitis y demás enfermedades contagiosas.
Limpiando los filtros
La falta de mantenimiento adecuado puede convertir a estos equipos de ventilación en verdaderos focos infecciosos, pues terminan favoreciendo la propagación de males.
Esto debido a que sus circuitos acumulan con facilidad hongos, polen y bacterias. De ahí la importancia de hacer el respectivo mantenimiento de los equipos por lo menos dos veces al año, explica Juan Manuel Parreño, doctor en Farmacia y Bioquímica del Instituto Daniel A. Carrión.
Cuidado con la calibración
Hay que tener mucho cuidado con la calibración de la temperatura de estos equipos, a fin de evitar cambios bruscos de temperatura que pueden desencadenar problemas respiratorios como bronquitis, rinitis y hasta artritis.
Sobre el punto, el especialista recomienda que si la temperatura ambiente se encuentra entre los 28 a 31 grados, lo óptimo sería tener el equipo de ventilación en un rango de 22 a 24 grados.
Uso en el auto
Otro tema a tomar en serio, advierte el doctor Parreño, es el uso de este sistema en los vehículos, pues si no se realiza el mantenimiento, serán potenciales focos infecciosos con los consabidos resultados, donde incluso se han reportado casos de conjuntivitis.
“Aún más, con los cambios de temperatura, al salir del automóvil podría ocasionar malestares como dolores de cabeza o articulares, entre otros”, explica.