• DOMINGO 5
  • de abril de 2026

En confianza

FOTOGRAFIA
gustavo ratto. cantautor

“Soy un trabajador de la música andina”

Cantautor asegura que no descansará hasta llevar la música neoandina a escenarios internacionales.
“No voy a parar hasta que la música peruana sea universal de la mano de un boom así como el de la gastronomía”.

–¿Cómo lograste vivir en tantos lugares del Perú que hoy son tu principal fuente de inspiración?

–El trabajo de mis padres me tuvo viajando constantemente desde los 4 años. Eso me ha permitido conocer diferentes matices, historias, el día a día de sus vivencias, en sí la esencia de la música; ese sentir que hoy plasmo en mis composiciones.

Vivo por el rock

Gustavo es tenor y creció al son del rock y con una marcada influencia de Kjarkas e Illapu, por solo nombrar a algunos grupos, que eran pan de cada día en su hogar donde –confiesa– se armaban peñitas para compartir ese amor por el arte.

Pelo D’Ambrosio, en sus tiempos roqueros, era asiduo visitante de su hogar y la música fluía de manera natural entre esas paredes; “recuerdo que a él le gustaba mucho la música country”.

A los 13 años vino el cambio de voz, pero eso lejos de asustarlo le permitió iniciar el largo camino de la composición.–¿Qué pasó por tu cabeza en aquel entonces?

–Felizmente ya estudiaba todo lo relacionado con el canto y sabía que eso venía. Me alejé unos años y a los 15 vine a Lima a estudiar. Hasta ese momento la música era un pasatiempo. Consultando con la familia, coincidimos en que era importante tener el respaldo de una carrera y así encontré afinidad con Comunicaciones y, posteriormente, entré a trabajar en un banco, a lo seguro.

–¿Y cuándo decides dejar lo “seguro” por apostar por tu talento?

–En 2008 gano un concurso y me dije es ahora o nunca, y así comienzo por el rock con la banda Red Lyon, que tuvo éxito. Pasaron los años y Mino Mele, quien tuvo una influencia determinante en mi carrrera, me propone hacer música andina.

Nace La noche

Así, Gustavo regresa a Huánuco a respirar terruño y comienzan a fluir canciones que dan vida a su primer álbum, La noche, título que se debe a que sus composiciones fueron trabajadas cuando el Perú dormía.

Por fortuna, en esta incursión a Gustavo le tocó vivir la digitalización de la música y la autopista virtual de las redes sociales, donde se acaba la dictadura de las radios comerciales y la ruta es a la inversa, ya que es el público el que accede democráticamente reconociendo el talento de quienes, como este artista, presentan una nuevo propuesta.

Una que nos lleva por el camino de lo neoandino, nutrido de diversos géneros para ofrecernos un canto universal digno de mostrarse al mundo con un alto nivel de profesionalización. En esta apuesta, Ratto no escatima y confiesa que la inversión, no solo económica sino de sueños, va con su arte.

–¿Sientes que en algún momento el género va a estallar fuera?

–Soy un trabajador constante de la música andina. No voy a parar hasta que la música peruana sea universal. Hice una gira por Europa y ahí viví el encanto que el arte peruano genera en los extranjeros. Creo que es cuestión de esperar, no estamos lejos. Tenemos músicos de calidad, existe sonido; por eso hay que grabar material con mucha calidad.

En mi caso, lo grabo en el Perú y envío a masterizar a los Estados Unidos.

Hay mucha inversión, pero con satisfacción. Cuando se hace así, eso se refleja y la gente lo acepta.